viernes, 14 de octubre de 2016

LINZ 2016. KUMITE FEMENINO -68





En una categoría de corto recorrido histórico a diferencia de otras,con una trayectoria que data desde el año 2010 en el que se disputó el primer campeonato del mundo con las nuevas categorías de pesos, quiero centrar mi atención en las deportistas que en mayor o menor medida cuentan con opciones reales de acceder a los puestos de honor en relación al tema que nos ocupa, los inminentes Campeonatos del Mundo de Linz.
Tres campeonas del mundo distintas ha habido en otras tantos certámenes en el peso semipesado femenino (-68 kg), la mejicana Yadira Lira (Belgrado 2010), la japonesa Kayo Someya (París 2012) y la francesa Alizee Agier (Bremen 2014). Tan sólo estas dos últimas están en disposición de repetir la hazaña puesto que Yadira hace tiempo que decidió colgar las guantillas.

Por tratarse de la competidora anfitriona y porque sus últimos resultados avalan su teórico favoritismo, hay que señalar a Alisa Buchinger como una de las atletas en las que están puestas las miradas para conseguir el oro de la categoría. La austríaca a la que se le escapó la final en Bremen en un sorprendente combate frente a la noruega Brunstad, no querrá dejar pasar la oportunidad que se le presenta de poder brillar ante su público. Con una fortaleza física que le define como atleta tendrá en el empuje de su público una de sus armas a favor, aunque para ello habrá de manejar la presión añadida que supone competir ante sus paisanos. Cuando está crecida y el viento va de cara resulta arrolladora, compite con gran determinación desarmando a sus rivales con una ofensiva descarada y da rienda suelta a toda su artillería, archiconocido es su ushiro jodan/chudan, con el que ha puesto el cierre a más de una eliminatoria.




Seguramente para Cristina Vizcaíno el de Linz será el momento de la verdad, hace tiempo que va en busca de esta medalla que le falta en su brillante palmarés y si las cosas fluyen de la manera que todos esperamos, esa búsqueda tendrá su recompensa en la edición austríaca. Sorprendentemente hace dos años se vio fuera de la competición eliminada a manos de la norteamericana Cheryl Murphy, cuando muchos la señalaban como una de las claras favoritas. Esa amarga experiencia estoy seguro que sólo servirá de acicate para que la madrileña acometa la presente edición si cabe, con una energía e ilusión extra que la catapulten en el camino hacia el podium. Vencedora de la Premier de Egipto este mismo año se ha ganado el respeto de sus rivales no sólo con resultados sino con esa magnífica planta que tiene sobre el tatami.





A la campeona de los Juegos Europeos del año pasado Irina Zaretska, podríamos considerarla el contrapunto a una competidora como Buchinger. Más paciente que ésta, habilidosa e intuitiva y con un manejo táctico del combate destacable, es probablemente la competidora que peor se le da a la austríaca, o mucho me equivoco o Alisa no querrá ver ni en pintura a la representante de Azerbayán de origen ucraniano. No ha sido de las mejores temporadas para ella acostumbrada a estar siempre en el candelero, pero su victoria en el Open de Alemania de manera convincente, nos indica claramente que su puesta a punto es la correcta, pero sobre todo que habremos de contar con ella a la hora de elaborar pronósticos.





De las que mejor temporada han firmado hay que ponderar la trayectoria de Vassiliki Panetsidou. La griega comenzó muy fuerte la sesión 2016 con su victoria en el prestigioso Open de París y poco tiempo después en el Open de Rotterdam, para sumar otro podium de importancia en el Open de Estambul de comienzos de septiembre. Con resultados en la mano nadie puede obviar sus posibilidades, en cantidad los ha tenido, pero sobre todo quiero poner el acento en la calidad de victorias que ha obtenido frente a rivales importantes, circunstancias que nos prometen una Panetsidou dispuesta a todo y lo que es mejor para sus intereses, en las mejores condiciones para intentar el asalto a los metales. 





No podía faltar de ninguna manera la nipona Kayo Someya, la ex campeona mundial es a todas luces capaz de igualar la gesta que consiguiera hace ya cuatro años repitiendo éxito en la presente edición. Redundante sería destacar las bondades del estilo de la japonesa ya que son coincidentes punto por punto con el glosario de características del tradicional estilo japonés. Someya es un claro exponente del nuevo atleta del país del sol naciente, que mantiene intacta esa conocida capacidad para el ataque lineal, pero que han sabido rearmarse técnica y tácticamente incorporando elementos como el dinamismo, la esquiva o el manejo de la pierna jodan. Competitiva en grado extremo a la que no se le puede dar ni un sólo segundo de respiro, su no condición de cabeza de serie le sitúan como una de las rivales a evitar en el sorteo.





Cuando ya las cartas están sobre la mesa y ya no queda excesivo margen para la maniobra de mejora en la previa del campeonato, a nadie sorprendería ver a Elena Quirici escuchando el himno nacional suizo en su honor cuando se eche el cierre a la categoría de -68 kg. Sin el físico que se espera para una atleta de este peso en cuanto a estatura y envergadura, Elena se ha convertido en una rival incomodísima para sus oponentes. Con una buena movilidad desde la que elabora sus veloces ataques, ha conseguido rentabilizar al máximo sus actuaciones hasta situarse en los primeros puestos allá donde participa. Su título de campeona de Europa refuerzan no sólo su moral sino su posición de aspirante al título, en una categoría ciertamente complicada como es la del peso semipesado.







Por último quería centrar la atención en una atleta que a mi personalmente me gusta mucho como es Silvia Semeraro. La italiana con dos triunfos en torneos Premier (Dubai y Rabat), es otra de las que mejor año han completado. Tras su exitoso paso por la categoría sub 21, Silvia busca consolidarse en la absoluta realizando un mundial acorde con su tremendo potencial. No me sorprendería en absoluto ver a Semeraro luchando por las medallas, a poco que consiga superar rondas podría crecerse y erigirse en una competidora temible. 




Podría sorprender la no inclusión por mi parte de la actual campeona del mundo entre este ramillete de favoritas, a Alizee Agier no es que no la vea con posibilidades ni mucho menos, sino que creo que hay otras, como las mencionadas anteriormente, en mejor estado de forma para optar al título que se dirimirá en escasas fechas.

Junto a la francesa no podemos olvidarnos de la aguerrida rusa Inga Sherozia, de estilo muy personal que desquicia al más pintado, a la veterana representante de Estados Unidos Cheryl Murphy, a la polaca Kamila Warda, a la representante de Noruega Gitte Brunstad, o a la montenegrina Marina Rakovic. Todas ellas con capacidad suficiente como para llegar muy lejos.

LINZ 2016. KUMITE MASCULINO -75




Sólo se me ocurre una manera de comenzar a escribir cuando llega el momento de desmenuzar la categoría de -75 kg. El peso medio y por extensión el karate mundial tiene un dominador desde el año 2004, cuya alargada sombra oscurece a todos los que han tenido la mala suerte, pero por otra parte la enorme fortuna, de compartir época con este hombre que ha monopolizado la atención del respetable en la alta competición. Remontándonos al campeonato de Europa de Moscú 2004, en el que militando en -65 kg truncase la racha de victorias europeas de un tal monsieur Alexander Biamonti (nada menos que ocho consecutivas) derrotándole en la final, Rafael Aghayev que es a quien me refiero, comenzó una andadura sin precedentes hasta convertirse en lo que es hoy día, el mejor competidor que ha dado este deporte. Cuatro títulos individuales en cinco finales adornan la sala de trofeos más prestigiosa de atleta alguno que haya habido en la corta historia del karate deportivo. Utilizando palabras de mi amigo y respetado Óscar Martínez de Quel “Aghayev es el Michael Jordan del karate”. 



La influencia de este hombre en el karate de competición ha sido incuestionable, y no me refiero al simple, constatable y medible dato de los números, sino sobre todo por haber sido un punto de inflexión en la manera de desarrollar el shiai kumite en la alta competición. Como ocurre también en estos casos, en los que un personaje rompe con los moldes establecidos, también tiene, ha tenido y tendrá muchos detractores que no han interpretado de la misma manera que lo hemos hecho muchos otros la evolución que ha supuesto su irrupción. Sin desmerecer ni muchísimo menos a nadie, Aghayev ha sumado a todo lo bueno de grandes artistas del pasado el aire fresco de una innovadora manera de entender la lucha, su aportación introduciendo argumentos técnicos como por ejemplo la esquiva y elevándolos a su máxima expresión, ha supuesto un cambio de rumbo no sólo en los sistemas tácticos a emplear sino en la metodología del entrenamiento.
Sus espectaculares proyecciones aprovechando esa distancia de cuerpo a cuerpo que en otros tiempos se obviaba, han acercado a muchos a la competición atraídos por la vistosidad de dichas acciones, que dicho sea de paso y muy a mi pesar, en los últimos años se han visto cercenadas en parte por las modificaciones del reglamento. Este es otro argumento que no me gustaría dejar pasar por alto, a pesar de que las distintas restricciones introducidas no han sido beneficiosas para él, ha sabido reinventarse para volver a demostrarnos que tiene muchos más argumentos para seguir siendo el número uno. 

En mi opinión el Aghayev que podemos observar hoy día tiene mucho más mérito si cabe que el de antaño. Mientras en los inicios arrollaba porque simplemente era el mejor, hoy día ha demostrado que cuando sus oponentes han mejorado su nivel y se le plantean dificultades que antes no encontraba, es capaz de solventarlas con maestría. Estoy cansado de escuchar argumentos vacíos de contenido como “ya no gana tan fácil como antes”… En buena lógica ha de ser así, el paso del tiempo es un látigo que castiga sin contemplaciones aunque te llames Rafael Aghayev, pero eso realza en mayor medida sus logros ya que ha demostrado a los demás, pero sobre todo a sí mismo, que también sabe ganar cuando las circunstancias se han puesto en su contra. 
Podría escribir horas y horas de sus hazañas pero no quiero aburrirles con datos, sólo quiero dejar bien claro mi admiración y respeto a la que repito es la mayor figura que ha dado nuestro querido deporte, sólo el tiempo como ocurre en estos casos, nos dará una verdadera perspectiva de la magnitud de este hombre, el “genio de Baku”.


Fuera de concurso el actual y sorprendente campeón del mundo en Bremen Ryuichi Tani, se presenta un panorama más igualado que nunca en esta categoría considerada “reina” por muchos. De vuelta Aghayev tras su ausencia en 2014, se encontrará con muchas dificultades para lograr convertir en realidad su sueño de conseguir lo que sería su quinta corona. Muchos y muy buenos rivales optan a derribar la figura a la que todos apuntan, el primero al que quiero mencionar y al que todos tienen en mente es Luigi Busa.
El italiano, otro magnífico campeón ha sido el hombre que ha abierto la veda para que sus rivales comiencen a perderle el respeto, deportivamente hablando claro, al héroe de Azerbayán. Con un estilo mucho menos espectacular pero con unas cualidades físicas dignas de un fuera de serie, Busa es el prototipo de competidor táctico que resuelve cuando y como él quiere. Sabe adaptarse mejor que nadie a las circunstancias, utilizando la estrategia en su beneficio planteando en muchas ocasiones el combate en función de su rival. Pero ojo, no nos equivoquemos está capacitado y de hecho lo ha demostrado en infinidad de ocasiones, para tomar el mando e imponerse con esa cantidad de recursos técnicos que en ocasiones parece que no tiene, pero cuando saca la chistera puede dejar boquiabiertos a propios y extraños.
En plena madurez deportiva está en disposición de repetir el título que consiguiera en Tampere 2006 en -80 kg y en París 2012, además de disputar su cuarta final consecutiva ( tras Belgrado 2010, París 2012 y Bremen 2014), y de esta manera intentar sumar cinco en su totalidad, números de vértigo como podemos comprobar. Los datos no engañan, todo una celebridad del tatami que sin contar el beneplácito de muchos puede hacer historia en Linz.




SI de gustos personales hablamos, y siempre dejando al margen mi pasión por Aghayev, disculpen la insistencia, me decanto por Erman Eltemur, un auténtico portento físico cuya actitud en el tatami me impresiona. Bien plantado, con un nivel de atención realmente fantástico durante todo el combate, no lanza ni una sola técnica cara a la galería, incluso sus fintas son enérgicas y poderosas, sus técnicas de ataque misiles tierra-aire que no dan opción a sus rivales al ejecutarlas sin el más mínimo gesto previo en el inicio. Muy agresivo y combativo creo que lo tiene todo para llegar a lo más alto en estos campeonatos del mundo, en muy poco tiempo saldremos de dudas. 




Desde que George Kotaka (Madrid 2002 y Tokyo 2008 y Elisa Au (Madrid 2002 y Monterrey 2004 en Open y +60) consiguieran proclamarse campeones del mundo en repetidas ocasiones, los estadounidenses no habían contado con un hombre que estuviera en disposición de optar con posibilidades serias y reales a imitar la gesta. Muy lejos en el tiempo, pero no por ello hay que restarle importancia, quiero recordar que Tony Tullener allá por 1970 en Tokyo durante el transcurso del primer campeonato mundial de karate obtuviera la primera medalla para su país, desde entonces ha habido algunos otros hombres y mujeres destacados para el karate norteamericano, de entre ellos quiero realzar la figura de Tokey Hill, primera medalla de oro para un estadounidense en unos campeonatos mundiales, conseguida en Madrid 1980 en el peso semipesado.
Tras realizar esta composición temporal para situarnos en el contexto actual, quiero señalar la figura de Tom Scott como heredero de esta estirpe de competidores no excesivamente amplia pero como hemos podido comprobar por los datos aportados de enorme repercusión.
Poco a poco y pacientemente Scott ha sabido granjearse un nombre propio hasta situarse en el top de los atletas más importantes de la categoría. Con un físico longilíneo y un estilo de combate que ha ido variando en los últimos años, Tom de gran parecido físico con el protagonista de la película “Capitán América”, ha alcanzado un nivel de prestaciones que por estado de forma y resultados le sitúan en un lugar preponderante para emprender el reto de igualar a sus predecesores. 





De decepción cabría catalogar la decisión tomada por el equipo japonés de dejar fuera al hombre que creo estaba en mejor forma de todos, Ken Nishimura. Sorprendido he comprobado que en el listado oficial de inscritos estaba el correoso Daisuke Watanabe, sin desmerecer a éste último creo que la decisión puede pesarles a los nipones puesto que hablamos de un competidor de los que podríamos denominar “de otro nivel”. No obstante hay decir que sin la clase de su compañero, hay que considerar a Watanabe un competidor a tener muy en cuenta, luchador en grado sumo unido a una potencia física descomunal hará sudar la gota gorda a sus rivales para vencerle, sin sufrir imposible misión la de superar al japonés.





Me apetece sobremanera incluir en esta selecta lista a nuestro Rodrigo Ibáñez. El riojano cuya temporada está siendo sobresaliente, recordemos su gran actuación en equipos en Montpellier, o su enorme aportación en los pasados campeonatos del Mediterráneo, está ante la oportunidad de desarrollar ese potencial tremendo, que desde que era tan sólo un crío lleva exhibiendo en las categorías de base, en un evento de la importancia de unos campeonatos del mundo senior. Rodrigo es un portento físico, con una fuerza en el tren inferior envidiable que le permite hacer unos cambios de ritmo y de dirección con una facilidad que para otros es imposible. Si alguna duda podíamos tener en torno a su madurez en el tatami, quedaron totalmente disipadas en Toledo durante el transcurso del campeonato Mediterráneo en el combate que disputó ante Eltemur, para mí al menos esa fue la confirmación de que está en disposición de hacer algo importante. En ningún momento perdió la cara al duro combate enfrentándose a un rival tan complicado de tú a tú,  demostrando una raza y un amor propio que al menos a mí me puso la piel de gallina. No sé si será en este mundial, ojalá que sí, pero este Rodrigo que he visto en esta temporada lo tiene todo para poder llegar a la cima. Démosle tiempo y confianza porque los resultados han de llegar sí o sí.





Aunque no es de los competidores que más me llame la atención, he de incluir en ésta lista a Omar Abdelrahman.En honor a la verdad hay que decir que cada vez que representa a su país en campeonatos continentales o mundiales siempre está compitiendo hasta las rondas finales, eso sí casi nunca termina de rematar la faena. El haberme decidido a citarlo en esta selección viene determinado por la convincente actuación que pude observarle in situ en el Open de Alemania, test muy fiable para valorar las posibilidades reales de los atletas, dado el excelente plantel de participantes que se reunió en la ciudad de Hamburgo. 



Sorprende quizá el que no mencione a Stanislav Horuna, la falta de ritmo competitivo provocado por la prolongada ausencia del ucraniano debido a una latosa lesión en la rodilla, de la cual no parece haber salido totalmente, me hacen ver con poco optimismo su aportación en Linz, algo que lamento profundamente ya que es de esos atletas que da gusto ver en acción, siempre espectacular y ofensivo. Su última aparición en Hamburgo fue un poco decepcionante, no encontrando en ningún momento las sensaciones positivas a las que está acostumbrado. Sin embargo y apoyándonos en su potencial esperemos que sea capaz de remontar el vuelo con vistas al mundial para poder disfrutar del Horuna al que estamos acostumbrados.


Varios nombres que vale la pena resaltar son los de Henri Vekua (Georgia), el Curro Romero del karate capaz de levantar al público de los asientos cuando está en su mejor versión, René Smaal siempre en la pomada, Asgari Goncheh Bahman (Irán) hombre importantísimo en cualquier pronóstico y sobre todo el campeón del mundo sub 21, el húngaro Gabor Harspataki, mucha atención a éste último que podría dar la campanada.

jueves, 13 de octubre de 2016

LINZ 2016. KUMITE FEMENINO -61





Cuando me planteé la posibilidad de escribir esta serie de artículos referentes al torneo del año, me hice una composición de lugar en relación a las posibilidades de los diferentes deportistas de mayor relevancia en las diferentes categorías, en todas la igualdad es el denominador común, tan sólo en el peso medio femenino en mi mente se dibujó un nombre por encima del resto, el de Giana Lotfy. Campeona del mundo absoluta, campeona del mundo por equipos y campeona del mundo sub 21, nos muestra una carta de presentación que asusta. 
A su corta edad (el año pasado consiguió el título mundial sub 21), es una competidora totalmente consolidada en la categoría senior, no sólo por su insaciable capacidad para devorar victorias allá donde compite, sino por la insultante seguridad que muestra en los combates, independientemente de lo fácil o difícil que sea la situación por la que atraviese en diferentes momento de sus disputas.

Esa seguridad que le otorga el bagaje que acumula a sus espaldas, unido a unas potencialidades físicas muy considerables le hacen enfrentar sus combates con descaro. Desde los inicios sale sin contemplaciones a buscar la victoria en terreno del adversario, rara vez le vemos recular cediendo espacio e iniciativa a sus rivales, y si lo hace su planteamiento consiste en seguir buscando la vía del punto accionando antes que la presión de su contrincante surta efecto, o bien recibiendo con su pierna adelantada la acometida de su rival en contraofensiva o cortándole su acción. Típico estilo egipcio, en el que además añadiría el buen trabajo de continuidad de acciones que desarrolla cuando su pierna y brazo adelantados, letales en todo momento, no consiguen su primer objetivo puntuador.




A la sombra de Lotfy en los últimos tiempos, pero con una categoría fuera de toda duda tenemos a Lucie Ignace. Tras su brillante medalla de oro conseguido brillantemente en -55 kg en el París Bercy en 2012, tomó la decisión de iniciar una nueva aventura en el peso superior desafiando a su compatriota y compañera de equipo Lolita Dona, campeona mundial en ese momento además de mujer de referencia para el karate francés por esas fechas. La carrera hacia el mundial de Bremen  estaba servida entre ellas dos, aunque muy a su pesar contarían para dilucidar la misma con la presencia de otras dos “invitadas” de última hora como fueron Lucile Breton y la joven promesa del país vecino Leila Hertault. 
El proceso selectivo resultó duro y largo, pero tras una dificilísima decisión el equipo técnico decidió decantarse por Ignace, dejando fuera de la categoría, e incluso del equipo, a toda una campeona del mundo en ese momento como era Lolita. Ese fue el punto de inflexión en el que la veterana Dona dejó paso a la juventud de Ignace, abandonando definitivamente el equipo nacional, y dejando vía libre tanto a Ignace como a Hertault en la disputa por la titularidad. Breton por su parte decidiría ante la dificultad de superar a sus compañeras cambiarse a la categoría de semipesados.
Transcurridos estos dos años Ignace ha alternado resultados muy bueno con otros no tanto, pero en ningún momento ha llegado a obtener el mismo nivel de prestaciones que sí alcanzaba en el peso ligero. Cara al mundial no obstante la actual campeona de Europa, será como siempre una de las atletas importantes que estén en disposición en la previa al campeonato de encarar el mismo con aspiraciones de obtener los preciados metales. 




Representando a la prestigiosa escuela turca tenemos a Merve Coban. En un terreno en el que como decíamos la egipcia Lotfy lleva un tiempo ejerciendo su tiranía, pisa con fuerza la turca Coban como una de las alternativas cada vez que acude a las citas más relevantes.

En esta temporada encontramos como resultado de mayor prestigio la plata conseguida en el europeo de Montpellier lo que da muestras de su capacidad en los grandes eventos. En sus inicios internacionales Merve militó en la categoría de semipesados, pero tras un periplo en el que cosechó notables resultados, decidió emprender una nueva andadura en un peso en el que el equipo turco no contaba con deportistas tan brillantes como en el resto de categorías, en aquel momento Bahar Erseker y Ece Yasar pugnaban por hacerse acreedoras a un puesto al que accedió inmediatamente Coban, desplazando a sus compañeras de equipo a un segundo plano desde un primer momento.

Hablamos de una competidora muy segura, con las ideas muy claras cuyo principal argumento ofensivo es el directo inverso chudan de derecha (gyaku tsuki). Siendo una acción técnica no excesivamente utilizada en los últimos años, producto de la tendencia arbitral cuya exigencia para este tipo de soluciones es excesivamente elevada, (siempre en mi opinión), Coban lo utiliza con eficacia y ciertamente con bastante claridad técnica a la par que con muy buena profundidad para imponerse a sus oponentes. Veremos en escasas jornadas si sus argumentos son suficientes para alcanzar objetivos importantes.




Desde el continente africano representando a un país que tradicionalmente ha contado con competidores de una notable calidad como es Túnez, será de la partida Boutheina Hasnaui. Subcampeona del mundo hace cuatro años, Boutheina es una de esas atletas que tienen esa extraña capacidad de pasar desapercibidas en los torneos, salvando rondas una detrás de otra calculadora en mano, hasta colarse en los encuentros decisivos que dan acceso a las medallas. Defensivamente muy segura, basa sus éxitos en planteamientos sencillos en los que trata de no cometer errores sintiéndose segura desde su sistema defensivo. 
No es una competidora que se prodigue en exceso en el aspecto competitivo en el período premundialista, pero sí que es garantía de rendimiento en los campeonatos importantes donde siempre muestra su mejor versión. 




Tras un período de ausencia en los torneos del circuíto mundial ha reaparecido con fuerza Jacqueline Factos. Natural de Ecuador, lleva años siendo una deportista de referencia en la zona panamericana además de cosechar importantes éxitos en los torneos de la liga mundial donde siempre resulta una atleta combativa y con un superlativo grado de competitividad. Su actuación en el reciente abierto de Alemania en el que realizó magníficas contiendas, entre ellas con la francesa Ignace a la que batió, nos dan pistas sobre su estado de forma actual a las puertas del mundial. El campeonato celebrado en Hamburgo fue una excelente pista de pruebas para los atletas que disputarán el mundial ya que el nivel participativo fue tremendo en cuanto a cantidad pero sobre todo calidad en todas las categorías y modalidades.
En los que serán, si no me equivoco, sus terceros campeonatos del mundo en base a su comentado estado de forma, la buena preparación que está llevando a cabo el seleccionado ecuatoriano por tierras europeas, y como no la veteranía que acumula en su haber, está ante una oportunidad única de refrendar todo lo que lleva apuntando desde hace años y que va encaminado en una sola dirección, ser medallista en unos campeonatos del mundo. 




No podía faltar en mi lista Mayumi Someya, por la determinación que muestra en sus acometidas, algo común en el libro de ruta de los atletas nipones, veo en ella a una de las que con más probabilidad pueda forzar la situación hasta meter en problemas, en un hipotético enfrentamiento, a Giana Lotfy. 
Su bronce de Bremen es sólo el indicativo de que no es un argumento baladí su candidatura, pero además el bronce de Hamburgo es una señal inequívoca de Mayumi está en condiciones de dar el asalto al podium. Velocidad, facilidad para el ataque desde cualquier distancia y sobre todo ímpetu no le van a faltar en el “haber” a la japonesa, con el desarrollo del campeonato tendremos una medida real de cuales serán los aspectos a situar en el “debe”.



Como siempre al cerrar tanto el abanico, me estoy arriesgando en exceso al dejar competidores de fuste con reconocido prestigio mundial. Me ha sorprendido ya que no lo esperaba, ver en la lista de inscritas a la ex campeona mundial Kristina Mah. La australiana es una incógnita al menos para mi en cuanto a su rendimiento, puesto que no me constan participaciones en torneos de primer nivel en los últimos tiempos, pero nunca hay que dejarla de lado en los pronósticos ya que se trata de una competidora con mayúsculas, muy inteligente en el tatami y con una amplia experiencia en campeonatos del mundo.
 Otro de los nombres que tengo en mi agenda es el de la peruana Alexandra Grande, pude seguirla de cerca en esta misma temporada en el open de Salzburgo y me sorprendió muy gratamente, mucho cuidado con la peruana actual campeona de los Juegos Panamericanos.
Muchos otros nombres podría dar, pero me quedo con el de la ucraniana Anita Serogina, que si bien no está al sobresaliente nivel de tres años atrás pero siempre es candidata al podium esgrimiendo una calidad enorme como principal argumento. La eslovaca Ingrida Suchankova, de las más activas en la liga mundial, la eslovena Tjasa Ristic y la chilena Javiera González Lavín serán algunos de los puntos calientes del sorteo.

Me he dejado para el final a la representante española, para Aroa Rubio el de Linz será su primer mundial absoluto y a él acude con las máximas ilusiones de intentar darle la razón a todos aquellos que durante años hemos visto en ella un potencial tremendo. La sevillana a la que en algunas ocasiones las lesiones han podido jugarle malas pasadas perdiéndose alguna cita importante con el equipo nacional, está realizando una preparación muy completa apoyada con el refuerzo positivo que otorgan los resultados, no sólo por el valor de los mismos sino por las rivales de enjundia a los que se ha enfrentado e incluso superado. Su bronce en la Copa del Mediterráneo batiendo a algunos nombres importantes como Coban o Ignace, sólo refrendan mis argumentos. Su posterior victoria en la Copa iberoamericana potencia aún más esa sinergia positiva con la que Aroa aterrizará en la ciudad austríaca de Linz. Veremos de lo que es capaz, yo por mi parte apuesto por ella.


miércoles, 12 de octubre de 2016

LINZ 2016. KUMITE MASCULINO -67





Y llegados a este punto hoy toca discernir en la medida que mis conocimientos e información me permiten lo más importante de lo accesorio, dentro de una categoría que presenta unos avales en cuanto a calidad se refiere ciertamente impresionantes.

Haciendo un poco de memoria histórica nos encontramos con una categoría, la del peso ligero, en la que el karate nacional ha contado con muchos y muy buenos campeones que han dado gloria a nuestro deporte, desde que por primera vez en unos campeonatos del mundo el formato de competición pasase de una primitiva y exigente categoría abierta, a fragmentarse por divisiones de pesos, a semejanza de otros deportes de combate más evolucionados en lo competitivo que el nuestro.

Desde esa primera cita que supuso un antes y un después en la extinta WUKO, hoy WKF (World Karate Federation), tanto el peso ligero como el superligero en España contaron con hombres de referencia en la categoría, en aquella ocasión y para orgullo de muchos fue Ricardo Abad el que haciendo historia se proclamase primer campeón del mundo en la categoría de -60 kg, además de conseguir el hito de ser el primer español en conseguir una medalla de oro en unos campeonatos del mundo, y si mis datos no son erróneos también el más joven en hacerlo hasta la actualidad.
Pese a conseguir este título mundial en otro peso y aun a riesgo de no ser exacto en mis datos me gustaría situar a Ricardo en esta división ya que parte de su carrera la desarrolló en esta categoría de -de 65 kg aunque bien es cierto que su título mundial lo lograse en una categoría inferior, siempre hablando en términos de peso y no de importancia. Aunque como digo no sea del todo riguroso me gustaría situarlo donde se merece junto a otros grandes del karate nacional que hicieron historia en esta categoría.


Por todos esos motivos quería mencionar a un hombre que tristemente no es ni conocido ni reconocido por la gran mayoría de los practicantes de nuestro deporte, algo que sinceramente me entristece. Desde aquí mi pequeño homenaje a este gran campeón que dejó huella en mi memoria cuando yo era sólo un niño que comenzaba lleno de ilusiones en este apasionante mundillo, disfrutando y absorbiendo conocimientos con los pocos documentos que a mis manos llegaban o de las escasas veces que tuve la suerte de poder verle en acción en directo. Todo un caballero y un ejemplo a seguir como deportista.

Ricardo fue el que abrió la veda, siempre refiriéndonos a la categoría de ligeros/superligeros, ya que anterior a esta época el karate español contó con otros grandes campeones como fueron Antonio Oliva, hoy reputado coach internacional, todo un genio como Jean Pierre Carbila, o el gran Damián González campeón del mundo también en aquel fabuloso mundial de Madrid 1980 para los intereses de la selección española. Algunos nombres que aporto como pinceladas de entre otros muchos que dieron gloria al equipo español.

Como comentaba en el párrafo anterior, Ricardo enseñó el camino a otros que vinieron más tarde y que a imagen y semejanza del madrileño también abrazaron la gloria mundial en una categoría siempre espectacular como ha sido históricamente el peso ligero. Hubo que esperar doce años para volver a escuchar el himno nacional en unos campeonatos del mundo, siempre hablando de esta categoría, y tuvo que ser en la bella ciudad de Granada donde un gladiador con alma de campeón pusiera en pie vibrando de emoción a todo un pabellón contagiado con su raza y su coraje. Hablo ni más ni menos que de Jesús Juan Rubio, un hombre con mayúsculas que nunca en su trayectoria como competidor dejó indiferente a nadie, con una determinación fuera de lo común hizo de la valentía y el arrojo sus señas de identidad. 
Pequeño por sus dimensiones pero enorme por su grandeza dentro y fuera del tatami donde firmó auténticas joyas de arte en forma de combates a lo largo de su carrera, no sólo en su categoría y frente a atletas de su talla, sino en la competición por equipos y sobre todo en el exigente y desaparecido para el formato WKF Shobu ippon.





Años más tarde Tampere sería el escenario que diera un vuelco cíclico a la historia volviendo a colocar a un español como monarca en la categoría de ligeros, el protagonista del hecho no fue otro que el asturiano César Castaño. Un competidor cuya carrera deportiva que no se prolongó excesivamente, sí que fue brillante en los años en los que pudimos disfrutar de su presencia en los tatamis de competición. En una temporada para enmarcar, año 2006 estamos hablando, César consiguió proclamarse campeón de Europa y del mundo dejando boquiabiertos a propios y extraños, regalándonos un mundial de lujo con el que entraría por derecho propio en la historia del karate español. Maravilloso atleta, eléctrico en sus movimientos, con unas potencialidades motoras sobresalientes, es de momento el último campeón del mundo que ha dado nuestro país en -65/67 kg.




No son los únicos nombres que han dado brillo al karate español, otros como José Puertas bronce en México 1990 y Río de Janeiro 1998, Ángel Ramiro plata en Munich 2000 o Pepe Arsenal bronce en Madrid 1980 junto a Felipe Hita (en aquella época podían participar dos por país) también han saboreado las mieles del éxito en campeonatos mundiales. Mi admiración hacia todos ellos por habernos hecho sentir orgullosos de nuestra selección en todos esos momentos.

Trasladándonos al ambito universal también me gustaría mencionar algunos grandes de todos los tiempos que dieron lustre a esta categoría por espacio de estos 36 años en los que se llevan disputando los campeonatos del mundo por categorías, en una primera época hasta el 2008 con seis pesos masculinos por tres femeninos, y desde esa fecha hasta la actualidad en la que contamos con un programa dividido en cinco categorías en hombres y otras tantas en féminas. 
Dentro de este repaso a la hustoria del peso ligero, destacaría a uno sobre el resto, al menos en cuanto a mi gusto personal, su nombre Alexander Biamonti, su legado una maravillosa manera de competir que lideró a una generación de lujo junto a otros enormes campeones compatriotas suyos para marcar una época gloriosa del karate francés. Biamonti pese a "sólo" alcanzar un oro mundial individual tuvo una repercusión y un dominio de la categoría durante los casi ocho años que duró su trayectoria internacional en categoría absoluta, que sólo fue puesta en duda por determinados resultados aislados y nunca por su teórica superioridad sobre sus rivales que veían en él el rival a batir. Todo clase y talento era una delicia verle competir.




Tan sólo un hombre posee dos oros en su haber, hablo del norteamericano George Kotaka, de padre japonés (Chuzo Kotaka) residente en Hawai. A día de hoy el estadounidense y a la espera de la cita de Linz, es el único atleta que puede presumir de haber repetido en lo más alto del cajón, sus logros datan de la edición Madrid 2002 en final disputada frente al alemán Boskovic, y de Tokyo 2008 en el que superó al competidor magiar Adam Kovacs. 




Algunos otros luchadores importantes fueron el nipón Juichi Suzuki, fiel representante del estilo lineal japonés de toda la vida, con dos finales disputadas en su haber (Taipei 1982 y Sidney 1986 o el del inglés Stephens campeón en El Cairo 1988, de estilo poco vistoso pero de una eficacia rotunda en sus intervenciones. Muchos otros podría mencionar pero unos por números y otros por relevancia creo que son la selección más cercana a lo que en mi criterio ha sido lo más granado de la categoría del peso ligero por espacio de 36 años y 18 campeonatos del mundo, datos repito una vez más, desde que se realizase la división por categorías de pesos.

Dejando atrás el guiño que he querido hacer a la historia, a la cual he aludido ya que soy de la opinión de que echar una vista atrás y comprobar de donde venimos, es un ejercicio que además de ameno resulta instructivo para constatar el por qué y el cómo hemos llegado a lo que somos en la actualidad. 

Volviendo como decía al tema que nos concita en este artículo, tengo que centrar la atención en la ausencia del todavía campeón mundial William Rolle, que tras conseguir el éxito más importante de su carrera en la ciudad de Bremen decidió retirarse por la puerta grande.

Lejos de resentirse el equipo galo con su ausencia, estará representado en Linz por uno de los atletas más brillantes de la actualidad, Steven Dacosta. El proceso de selección ya resultó especialmente duro para los franceses puesto que cuentan con otro hombre de primer nivel como es Marvin Garin y que bien hubiera podido optar al oro si al final no se hubiera decantado el equipo técnico por el primero. 
Steven al igual que el citado en párrafos anteriores Alexander Biamonti, es un competidor con una clase fuera de lo normal, que desborda talento por los cuatro costados y que al igual que su compatriota tiene ese algo con el que sólo cuentan los súper clase que los distingue del resto. Salvando las distancias en cuanto al estilo y la manera de competir de épocas distintas, sí que encuentro un punto de encuentro entre ambos, su genialidad. Capaces de "inventar" soluciones para resolver situaciones complicadas haciéndolo además de manera aparentemente fácil, algo que no está al alcance de muchos por no decir de casi nadie.
Muchos son los que le apuntan como el hombre a batir pero ojo porque en el camino hacia la gloria habrá mil y una trampas en forma de rivales que en muchos casos ya saben lo que es ganarle. Siendo como decía un competidor excelso si que he percibido que en algunas situaciones en las que el combate no se presenta de cara tiene dificultades para desequilibrarlos a su favor, combates en los que sus oponentes a sabiendas de sus capacidades ceden espacio e iniciativa a la espera de puntuar en base a los errores en los que en algunas ocasiones producto de su juventud e ímpetu incurre el galo.





Si tuviera que decantarme por alguien con vistas al oro lo haría por el iraní Saeid Ahmadi. Tras la plata de infausto recuerdo para él en París 2012 y su fiasco individual del 2014 parece haber llegado a la presente edición en condiciones de optar al deseado oro que se le escapó de las manos hace cuatro años frente al egipcio Hanafy cuando ya lo estaba acariciando. Físicamente muy bien dotado, con extremidades muy largas tiene en el dominio de la distancia el punto de partida para construir su trabajo, desde ese dominio del espacio absorbe muy bien las técnicas de sus oponentes obteniendo por esta vía gran cantidad réditos que se traducen en el marcador. Apoyado en esa buena envergadura que posee escoge muy bien el momento para anticiparse a la intención de sus oponentes con acciones simples y directas de manera que mezcla muy bien su trabajo resultando realmente difícil de superar. A todo esto hay que unirle su notable capacidad para el manejo de la pierna con lo que se presenta como un atleta con pocas fisuras. A la espera del desarrollo de la competición le veo como decía como uno de los más serios aspirantes al título.




Uno de los rivales más enconados con los que se ha encontrado en los últimos tiempos Dacosta es sin duda Uygur Burak. El joven competidor turco, campeón de los Juegos Europeos y campeón del mundo sub 21 en Jakarta, en ambos casos disputando la final frente al francés, además de ser subcampeón europeo en Estambul 2015 posee un palmarés tremendo a pesar de su corta edad. El otomano parece haber dado con la tecla y encontrar la fórmula para vencer a Dacosta, al que vemos en los combates contra Uygur en un nivel inferior de rendimiento, a consecuencia en gran medida del excepcional planteamiento táctico que le propone el turco.
Competidor muy fino, muy inteligente y bastante paciente aunque en ocasiones excesivamente especulativo para el enorme talento que atesora, esto es sólo mi opinión, a la vista está el buen resultado de su trabajo avalado por los inmejorables resultados.
En esta temporada parece haber levantado un tanto el pie del pistón o bien sus rivales le han tomado la medida, o ambas cosas, lo cierto es que en los últimos tiempos no ha tenido la continuidad de resultados que exhibiese la temporada anterior. No obstante y apoyándome en su enorme capacidad competitiva y sobre todo su comprobada eficacia, le considero uno de los atletas a seguir en el transcurso del torneo.




Desde Hungría presenta su candidatura el altísimo Yves Martial Tadissi, reciente vencedor del Open de Okinawa, Yves es en el presente de los atletas más afamados de la categoría. Con un alcance que le otorgan sus miembros muy por encima del de un competidor de 67 kilos resulta un competidor realmente complicado. Producto de esta envergadura y de un buen bagaje en el aspecto físico tiene un manejo muy certero del brazo adelantado en el que basa gran parte de su potencial puntuador. Rara vez le pierde la cara al combate manteniendo en todo momento un ritmo y una cadencia de trabajo que impide en muchas ocasiones a su rival "meterse" en la contienda. Atención al húngaro porque promete dar guerra.




En una categoría en la que el nivel es tremendo resulta muy complicado quedarse con un ramillete escaso de atletas y seguramente me dejaré alguno en el tintero para que luego me pase la factura en el post campeonato. Pero como dice el refranero español, el que quiera lapas que se moje el c... y ahí estoy yo para lanzarme a la arena del siempre caprichoso terreno de las especulaciones. Otro de esos nombres que tengo apuntados en mi agenda es el del brasileño Vinicius Figueira, bronce en Bremen que con dos años más a sus espaldas está en plenitud de condiciones para optar al oro como ya mostrase hace pocas semanas en el abierto de Hamburgo. A la sombra de Brose, Vinicius es un atleta que ya ha demostrado sobradamente su valía como para ser considerado uno de los mejores, en esta temporada su primer puesto en la liga mundial le colocan en el punto de mira, algo que a nivel motivacional le vendrá de perlas pero que le hacen carecer del factor sorpresa que sí tuviera en Bremen y que en muchos casos es un punto a favor.



Para completar el repoker de ases introduzco el nombre de Magdy Hanafy. Hasta el último momento no se sabía si su presencia sería un hecho o en su defecto el representante de Egipto sería Aly Elsawy. Finalmente la dirección técnica del exitoso país africano decidió que fuese el campeón del mundo 2012 quien fuese de la partida en el mundial.
Hanafy que irrumpió espectacularmente en la categoría absoluta cuando con sus 18 años se proclamase campeón mundial ante los ojos atónitos de los especialistas para dos años más tarde conseguir la plata, ha pasado en el último año un bache que no le ha dejado ser el de años atrás, no obstante apoyado en su enorme categoría y en ese plus que otorga no sólo la inercia positiva de sentirse integrante de una selección de referencia, sino por el reconocimiento arbitral en base a los logros de un equipo que a día de hoy es si no la primera, la segunda potencia mundial en cuanto a kumite se refiere.



Otros nombres podrían figurar entre los candidatos con igual o parecida importancia que los citados por mi, pero no podemos olvidar algunos importantes como podrían ser los de el inglés Jordan Thomas, ex campeón de Europa e hijo del campeón del mundo en Granada 92 en -70 kg actual coach del equipo británico William Thomas. No me gustaría pasar por alto tampoco y apunten este nombre al jordano Bashar Alnajjar, con el consabido factor sorpresa podría amargar la tarde a más de uno. Por supuesto no puedo ni debo dejar de citar a Gianluca Di Vivo, competitivo en extremo y hombre que siempre con discreción termina metiendo la cabeza en las rondas decisivas. El japonés Hiroto Shinohara, si bien no es de mis preferidos siempre hay que tenerle en cuenta a la hora de elaborar pronósticos, con reservas pero también tendrá su chance. Ojo también al colombiano Guillermo Ramírez siempre combativo y capaz de lo mejor ante otros con quizá mayor nombre que él, no le descarten en absoluto.

Dos son los nombres que echo de menos en la lista de inscritos, uno de ellos por una triste lesión sufrida durante el transcurso de la copa Iberoamericana, hablo de Abdellilah Boujdi y al cual le deseo una pronta recuperación para verle de nuevo en las competencias de alto nivel. Una pena porque creo que era uno de los llamados a hacer cosas importantes en Linz, veremos de lo que es capaz su sustituto en el seleccionado marroquí Ayoub Zakaria. Por otro lado tendremos la ausencia de Manuel Rasero, el cual lleva tiempo instalado en la aristocracia de la categoría y al cual otorgaba muchas posibilidades de conseguir algo sonado, su no asistencia nos ha dejado con un panorama en el que se han abierto las posibilidades de optar a su puesto para otros grandes atletas que posee afortunadamente el equipo español. La lucha entre Raúl Cuervas y un Carlos Jimena que se ha cambiado de categoría para hacerse acreedores a la plaza, parece haberse decantado por el competidor malagueño, aunque esto aún lo expreso con reservas ya que no parece estar confirmado, hablo exclusivamente por la nómina de inscritos que aparece en el listado oficial del campeonato.

De confirmarse la presencia de Carlos será el premio al enorme trabajo que viene realizando desde años atrás en los que se ha ganado un sitio en el equipo nacional hasta el punto de consolidarse como uno de los fijos en las diferentes convocatorias. La reciente inclusión en esta nueva división con el período lógico de adaptación está siendo positiva para Carlos, para el cual todo lo que sea ir alcanzando rondas durante el campeonato será todo un triunfo para él. No se puede descartar nada en absoluto aunque la empresa no será fácil, una buena poole y como decía si es capaz de pasar el filtro de las dos primeras rondas su confianza se multiplicaría conviertiéndole en un rival duro para cualquiera. 







lunes, 10 de octubre de 2016

LINZ 2016. KUMITE FEMENINO -55KG






Si hay una categoría en la que no me mojaría de forma explícita sería la de kumite femenino en su división de -55 kg. La ausencia de algunas de las mejores atletas de los últimos años por diferentes razones, ha dejado el panorama más abierto que nunca. La igualdad reinante será el punto de partida en busca del trono que a día de hoy ostenta Sara Cardin y que tan brillantemente consiguiera dos años atrás. En esta cita echaremos de menos algunos nombres de primer nivel como los de Miki Kobayashi, Yasmin Attia, Jelena Kovacevic o Tuba Yakan, unas por haber colgado las guantillas como Kobayashi o Kovacevic (aunque está última no de forma definitiva), otras como la egipcia Attia por lesión grave, y otras por maternidad como la turca Tuba Yakan a la que ya pudimos ver de vuelta en el Open de Hamburgo. 

Dichas ausencias no restarán ni un ápice de emoción a la disputa, ya que el elenco de aspirantes será muy amplio y de un nivel excelente. La actual campeona Sara Cardin será una de las que a buen seguro esté en la pomada, se trata de una competidora excelente con una facilidad asombrosa para el trabajo de la técnica de pierna, como la mayoría de los competidores transalpinos dicho sea de paso, y que establece el punto de partida de su propuesta competitiva en el dinamismo que imprime a sus combates, desde el que no sólo construye sus acciones de punto sino que además lo utiliza como herramienta defensiva manejando los espacios y los cambios de dirección con maestría. Toda una especialista en este tipo de conducta táctica que por otra parte ha sido históricamente manejada magníficamente por otros ilustres competidores italianos en diferentes épocas, recordemos si no a Nicola Simmi o la reciente y tristemente malograda Anna Di Cesare entre otros muchos.
Como campeona del mundo y actual campeona de Europa se merece todo el crédito y a buen seguro la tendremos luchando por los puestos de privilegio.





El acierto en la decisión tomada hace algunos años por parte de la ibicenca Cristina Ferrer al cambiar de categoría ha sido en mi opinión total. Cristina se ha consolidado como una de las mejores atletas del peso, consiguiendo resultados de enorme relevancia en los últimos dos años que le han llevado a situarse en los primeros puestos del ranking mundial en la actualidad.
Con una envergadura más que notable en relación a la mayoría de sus oponentes ha adaptado una manera de evolucionar dentro del tatami muy bien estructurada, a través de la cual puede optimizar esa ventaja física, utilizando acciones con una selección del momento, la técnica y la distancia excelente. Atleta con un temple y una preparación magnífica está quizá en el mejor momento de su carrera deportiva, esperemos ver su mejor versión el día D, porque de ser así disfrutaremos viendo a Cristina en los puestos de honor. Sin duda opta a todo, luego la configuración aleatoria de las pooles y la siempre caprichosa fortuna determinará la trayectoria de Cristina en el campeonato





Siguiendo el ejemplo de Cristina nos encontramos con Syakilla Salni Jefry Krishnan, actual subcampeona del mundo del peso medio y reciente ganadora de la Premier. Tras su sorprendente irrupción en Bremen en el que se colgó la plata al cuello, la malaya optó por cambiar de categoría evitando probablemente a una de las mejores competidoras de la actualidad libra por libra, la egipcia Giana Lotfy. Su militancia en el peso ligero no ha podido comenzar con mejor pie, como comentaba anteriormente se ha alzado en recientes fechas con el triunfo en la liga mundial, lo que le sitúa en la lanzadera hacia el éxito a la espera de acontecimientos. Al igual que Cristina se ha encontrado con una situación favorable al enfrentarse a sus “nuevas” oponentes, puesto que su estatura es bastante considerable en comparación con sus rivales. Competidora muy inteligente que se siente muy cómoda trabajando a guardia cambiada, algo que en muchas ocasiones provoca el atasco mental en oponentes acostumbrados a combatir con la misma guardia que su rival, situación que ella aprovecha especialmente bien no sólo para controlar defensivamente sino para puntuar en momentos en los que la reacción de su contrincante no es óptima. Pocas veces da lugar a técnicas simultáneas producto de un trabajo de preparación muy bueno y como no, de su excelente alcance, se trata de una atleta muy táctica que si todo se desarrolla con normalidad tendrá muchas opciones de renovar su podium de Bremen.





Como representante del prolífico karate francés será de la partida Emilie Thouy, la joven francesa es una asidua a los podiums de los torneos más importantes del circuíto mundial. Sin ser de las competidoras más llamativas del combinado francés, Emilie no suele fallar en las citas importantes presentando batalla a sus oponentes desde una propuesta en la que combina un ataque más que eficaz, con una buena capacidad para absorber las técnicas con su posterior respuesta contraofensiva, acción tecnico-táctica de uso común entre los competidores galos.
En las quinielas de los expertos no ha de faltar esta competidora cuyo principal argumento a esgrimir es la regularidad que muestra en las competencias, veremos cual es la versión que nos muestra en el mundial. y si es capaz de superar el subcampeonato que lograra en Alemania dos años atrás.






Una de las competidoras que ha experimentado una mayor progresión en los últimos tiempos es Anzhelika Terluyga. La ucraniana ha firmado una temporada excelente presentando definitivamente su candidatura al podium de Linz. Con unas capacidades notables para la ejecución de técnicas de pierna Terluyga se maneja como pez en el agua en combates que se desarrollan en negativo, es decir, en los que deja a su oponente la iniciativa en el dominio del espacio para puntuarle recibiendo sus acometidas, principalmente en respuestas anticipadas con esa pierna eficaz a la par que preciosista con la que abre brecha con sus rivales. Muy peligrosa en esta tesitura del combate aunque presenta mayores dificultades para puntuar cuando ha de tomar el mando y el control de la contienda yendo a buscar a su oponente en terreno contrario.









Por último y de entre las atletas que en mi criterio acuden al campeonato con mayor número de opciones, citaría sin miedo a equivocarme a la veterana Valeria Kumizaki. La competidora brasileña ganadora este año de dos torneos de la Premier (Salzburgo y Fortaleza), además de haber disputado la final en Lasko, ha llegado a un punto de madurez deportiva que le hacen acreedora a uno de los papeles protagonistas dentro de la categoría con vistas al mundial. Con un estilo imprevisible pero eficaz resulta muy complicada de superar llevando en la mayoría de los casos los combates a su terreno. Espero mucho de la brasileña en este mundial aunque como decía en un principio el nivel es muy parejo entre todas las atletas de primera línea.





A un nivel similar pero quizás con menos favoritismo situaría a la representante de China Taipei Tzu-Yun Wen, mucha atención también a la luxemburguesa Jennifer Warling, la turca Busra Tosun, Ana Draskovic de Montenegro, la ganadora de la liga mundial 2016 Victoria Semanikova de Eslovaquia, Ilaha Gasimova (Azerbayán), Sara Yamada (Japón) o Jana Bitsch (Alemania).


Apasionante e incierto… En breves fechas tendremos la resolución.

jueves, 6 de octubre de 2016

LINZ 2016. KUMITE MASCULINO -60 KG





De no ser por la sombra alargada del genio de Baku Rafael Aghayev, seguramente la figura de Douglas Brose hubiera cobrado mayor relevancia en la última década como gran dominador del panorama internacional. 
Todo un icono de la competición actual, el brasileño optará a su quinto podium consecutivo en un mundial en otras tantas participaciones tras sus cuatro metales en las ediciones precedentes (bronce en Tokyo 2008, oro en Belgrado 2010, plata en París 2012 y oro en Bremen 2014). 


Sencillamente espectacular la carta de presentación de Douglas, que como es costumbre en él llega a la recta final de la preparación con una puesta a punto fenomenal. Su actuación de hace pocas fechas en Hamburgo donde obtuvo el primer puesto, le sitúan en la poole position, (haciendo un símil automovilístico),  entre los favoritos una vez más, a las puertas del inicio del campeonato mundial.

Podríamos hablar mucho y muy bien del brasileño pero me quedo con la capacidad competitiva que muestra en los eventos de mayor calibre mostrando la mejor versión de sí mismo. En las citas importantes es cuando Douglas desarrolla sus mejores prestaciones, siendo los encuentros decisivos o de mayor dificultad en los que vemos al Brose más determinante. Allá donde la mayoría fracasa, se le encoge el brazo o las dudas le atenazan, es cuando el brasileño suele salir airoso con rotunda brillantez, algo que en mi opinión le identifica como competidor.

Tácticamente es un competidor impecable, con una capacidad creativa por encima de la media, a lo que une una depurada técnica competitiva que le permite dominar diferentes situaciones, distancias y espacios dado el amplio arsenal de que dispone. Todo esto unido a una punta de velocidad envidiable hacen de él lo que es, un auténtico fuera de serie.

En pocas fechas tendremos a Douglas en Linz con el firme propósito de aumentar su leyenda luchando por alcanzar su tercer entorchado en la categoría de superligeros, algo a lo que nadie a día de hoy a podido acceder, y de esta manera superar a otros grandes de siempre como nuestro gran campeón David Luque (Sun City 1996 y Río de Janeiro 1998), o el francés Damien Dovy ambos con dos coronas mundiales, dándose el curioso dato de que este último lo consiguiera representando a Francia en Kuala Lumpur 1994 y a Benin en Madrid 2002.





Junto al brasileño y a un nivel muy parejo situaría a otro fenómeno del tatami como es Matías Gómez. Matías ya sabe lo que es vencer al campeón mundial, como hiciera con autoridad en el Stade de Coubertain este mismo año durante el transcurso del Open de París. Tan sólo el infortunio ha alejado al español de su objetivo en el pasado, como la lesión que sufriera en los meses previos al mundial de París 2012 año en el que venía de ser brillante campeón de Europa en Tenerife, mostrando un estado de forma óptimo y que nos hacía albergar esperanzas de optar a lo máximo. Una inoportuna lesión que le hizo pasar por el quirófano dejó en un compás de espera ese título que muchos auguran desde hace años y que bien podría suceder en la ciudad de Linz. 
Temporada impecable la que lleva el manchego, consiguiendo resultados excelentes, obtenidos asimismo de manera convincente, como ejemplo tomaré su medalla de oro en los europeos de Montpellier, o el oro mundial universitario que consiguiera en Braga en el mes de agosto como momentos más destacados.
Capaz de todo y de remontar combates imposibles con acciones inverosímiles Matías llega a este mundial en plena madurez deportiva y con un físico en plenitud de facultades. Con las mismas capacidades de antaño pero con un plus de veteranía que le llevan a gestionar los combates de forma magistral, le veo a un nivel que nunca antes le había visto por lo que su candidatura al oro es firme, al menos desde mi punto de vista. 
Con un bronce a sus espaldas conseguido de manera épica frente al colombiano Andrés Rendón (Belgrado 2010), Matías a buen seguro y si la suerte le acompaña optará a mejorar este resultado. Ojalá que así sea y le veamos escuchando el himno el lo más alto del podium.





No les van a faltar rivales poderosos a ambos, uno que en mi opinión puede ser decisivo es el italiano Luca Maresca. Competidor incómodo donde los haya, con un estilo defensivo  y dinámico, es capaz de desquiciar a cualquiera para en esos momentos de incertidumbre resolver las contiendas. Junto a esa gran capacidad defensiva une un potencial puntuador tremendo con la pierna la cual conecta desde situaciones inverosímiles, si además atendemos a su notable envergadura para la categoría en que milita, nos encontramos con un atleta con una posibilidades enormes y al que nadie quiere encontrarse en su camino. 
Pasada aquella primera época en la que Luca irrumpió de manera sorpresiva en la categoría senior, el transalpino es a día de hoy toda una realidad y sin duda uno de los mejores de su categoría, veremos de que es capaz.






Desde Azerbayán llega Firdovsi Farzaliyev, otro hombre espigado que inexplicablemente para aquellos que no llegamos al metro setenta y lucimos unos orondos setenta  kilogramos, consiguen un año tras otro doblegar a la báscula para situarse por debajo de los sesenta kilos. Correoso, duro y como decía con gran envergadura, lleva un tiempo cosechando muy buenos resultados. Actual campeón de los Juegos Europeos es como todos los atletas azerbayanos un hombre con muy buenas cualidades tanto ofensivas como defensivas y que compiten con una determinación  envidiable. 







No podía faltar en mi selección de favoritos el veterano Geoffrey Berens, tras una dilatada carrera en la que ha alternado momentos buenos con otros no tan destacados, eso sí siendo siempre competitivo, alcanzó su mejor resultado en el pasado mundial de Bremen en el que se coló en la final que finalmente perdería frente a Brose, pero que no le resta ni un ápice de mérito a la excelsa actuación que tuvo. No se trata de un competidor espectacular ni mucho menos, la base de su éxito radica en no cometer errores, buscando la situación y sobre todo el momento más propicio para puntuar, en los que sus rivales tengan menor espacio temporal para la maniobra. Excelente la selección del momento y sobre todo el control defensivo que realiza de los combates.





Uno de los hombres a batir en los últimos años ha sido el iraní Amir Mehdizadeh, campeón en 2012 en el que exhibió un nivel de muchos kilates, tuvo que conformarse con el bronce dos años después en Bremen tras caer con el holandés Berens, el cual evitó lo que hubiera sido la repetición de la finalísima de París frente a Douglas Brose. Lejos de quedar eclipsado por su antecesor en su país natal, Rohuani, Amir ha sabido recoger el testigo que le dejase el otrora campeón mundial hasta convertirse en un valor seguro en el medallero para su país. No es un hombre que se prodigue en exceso durante el transcurso de la temporada pero sí que en los grandes eventos muestra su mejor cara. Como siempre uno de los nombres a subrayar en la composición de las pooles. 






Sin un palmarés tan estelar en su haber como el de otros, pero con una propuesta competitiva de lo más espectacular, me gustaría señalar a Evgeny Plakhutin como uno de los que podría dar la sorpresa apeando a aquellos que están en el punto de mira de todos para de esta manera colarse en los puestos de honor. El ruso bronce en Bremen 2014, muy similar no sólo en cuanto a su biotipo (hombre de corta estatura) sino en cuanto a su vistosa manera de evolucionar dentro del tatami, a otro compatriota suyo contemporáneo de David Luque, cuyo belicoso nombre y estilo quedaron grabados en mi memoria y en mi retina, el singular Yuri Kalashnnikov. 
Atención a Plakhutin porque puede dar mucho que hablar, en mayor medida si cabe si tenemos en cuenta que puede ser uno de los “tapados”, puesto que no es de los más mediáticos de su categoría.





De entre los competidores con mayor talento destacaría al turco Aykut Kaya, al inicio de los campeonatos es uno de los hombres tenidos en cuenta por casi todos para aspirar a lo máximo, pero en la mayoría de los casos suele quedarse a mitad de camino entre el resultado que se espera de él y las prestaciones que es capaz de desarrollar casi siempre por debajo de lo que cabría esperar de su enorme potencial. Su principal cualidad es la facilidad que tiene para ejecutar técnicas de pierna aunque en honor a la verdad hay que decir que en muchas ocasiones lo utiliza como arma intimidatoria para entrar en la distancia del rival, o incluso como argumento defensivo activo, más que como arma puntuadora ya que la rentabilidad entre la cantidad de acciones y la productividad de las mismas en el marcador no es especialmente sobresaliente.
No obstante y pese a las dudas que me genera su rendimiento es un hombre capaz de lo máximo si logra encontrar el equilibrio entre el aspecto táctico que opino que es su punto más débil, el aspecto emocional que muchas veces le juega malas pasadas y sus potencialidades físico-técnicas.




Hasta aquí los que podríamos llamar aspirantes a todo, siempre repito bajo mi criterio, pero sin olvidarnos por supuesto de otros competidores de enorme talla que bien podrían desplazar a los anteriormente analizados de la carrera por las medallas. Algunos atletas como el correoso georgiano David Tkebuchava, el belga Michael Dasoul, el francés Sofiane Aghoudil, el subcampeón del mundo 2008 Darkhan Assadilov (Kazajistán), el serbio Marko Antic, el japonés Eiki Onishi, el egipcio Malek Salama, o el húngaro Dome Szegedi a buen seguro jugarán un papel decisivo en el torneo, en que cuantía... lo comprobaremos en escasas fechas.

Blogger news