miércoles, 20 de marzo de 2013

EL KATA FEMENINO JAPONÉS

Japón, cuna del karate y máximo exponente mundial del kata ha sido históricamente fuente inagotable de enormes campeones de la especialidad. Principalmente en el apartado femenino donde son las auténticas reinas, la aparición de nuevos talentos se ha convertido en un goteo incesante en los diferentes certámenes internacionales en los que participan, por espacio de décadas tan sólo tres campeonas del mundo no han nacido en el país nipón (Hoang Ngan Nguyen, Sara Battaglia y Yohana Sánchez).



La punta de lanza de un amplísimo elenco de maravillosas exponentes, en lo que a féminas se refiere, la forman Rika Usami y el equipo femenino compuesto por Yoko Kimura, Yuka Kashioka y Miku Morioka.
La actual campeona del mundo ha conseguido unificar la opinión de todos en cuanto a su supremacía, los más escépticos provinientes principalmente del continente europeo, se han rendido a la evidencia de su superioridad.



El estilo japonés en cuanto a kata deportivo se refiere, más allá de estilos tradicionales, destaca por encima de otras peculiaridades en dar una gran importancia al control final de la técnica, lo que tradicionalmente conocemos como "clavar", por encima de la potencia de los movimientos dan prioridad al acabado sin estridencias de los mismos.

Por otra parte otro de los sellos que identifican al "estilo japonés" es la ejecución de los movimientos partiendo desde la cadera, algo a lo que principalmente en Europa no se presta demasiada atención, siempre refieriéndome al plano deportivo por supuesto.

Destacable también es la capacidad que tienen para armonizar sus movimientos imprimiendo cambios de velocidad en los movimientos de concentración o de kamae, dándole una gran plasticidad a los mismos, siempre desde la relajación y la ausencia de movimientos superfluos de brazos o de rigidez de hombros y cuello, tan comunes entre los más atléticos kateros europeos.

No dan prioridad a la velocidad de ejecución por encima de la estética y del acabado técnico, aunque en los últimos años han imprimido este apartado físico a sus katas con lo que han conseguido atraer la atención de los árbitros más reticentes, que consideraban sus formas como ejecuciones con poco riesgo.

Los giros serían otro de los apartados a estudiar, en muchos ocasiones (no en todas) no ejecutan los mismos a máxima velocidad desde su punto de inicio hasta el final del recorrido, sino que "juegan" en muchas ocasiones con iniciarlos con un desplazamiento lento o natural para imprimir mayor potencia en el tren superior hacia mitad o final del mismo. En este caso si podríamos hacer un apartado con el estilo Shotokan, en el que no observamos este tipo de ejecuciones aunque sí en el resto de estilos que participan regularmente en torneos de alto nivel (Shito Ryu, Goju Ryu y Ryuei Ryu).



Junto a estas características no podíamos pasar por alto uno de los conceptos más importantes bajo mi punto de vista en el kata que es el de la concentración/relajación. Son auténticos maestros ejecutando acciones técnicas a máxima potencia, para en un espacio de tiempo muy reducido conseguir relajar manteniendo siempre un rictus facial lo más inexpresivo posible.

La ausencia de respiración sonora en sus katas o al menos minimizarla al máximo, es otro de los conceptos que distancian enormemente al kata "europeo" del "japonés". Mientras en Europa se utiliza el sonido de la respiración como ayuda al kime, los japoneses y sus seguidores asiáticos y americanos eliminan esta "ayuda", para centrarse en los últimos tiempos, en golpearse bien sea en los costados o en los brazos, con la finalidad de imprimir mayor potencia, o mejor dicho para hacer mayor ruido con el fin de colmar las expectativas arbitrales en este apartado físico del kata. Este sería uno de los aspectos que pondría en su debe, aspecto que últimamente está siendo imitado por infinidad de países y competidores que empiezan a sustituir una trampa por otra, y que parece que arbitralmente está siendo mejor aceptado que la respiración sonora, cuya puesta en escena está siendo severamente castigada a nivel internacional.




En resumen estas serían las características más destacadas de lo que considero "estilo japonés" en kata, aunque por encima de todas ellas destacaría la belleza de sus actuaciones y esa vivencia que transmiten que nos hacen disfrutar por encima de correcciones o incorrecciones técnicas.

En párrafos anteriores comentaba la capacidad de la cantera nipona femenina de generar nuevos talentos, en la actualidad detrás de Rika Usami que algunos rumores indican se bate en retirada, hay una serie de jóvenes que se disputan entre sí la posibilidad de ser sus sucesoras. De entre ellas destacaría a Kiyou Shimizu, Chisa Tsuruyama, Yuka Tokioka, Kazuyo Inoue, Rimi Kajikawa, Hikaru Ohno o Chieko Nakamura.



Mucho le costó llegar a la cima a Rika, tras ser campeona del mundo junior en 2005, tuvo que ver como en los nacionales absolutos en los siguientes años se veía apeada en las primeras rondas a manos de otras grandísimas campeonas como Kasuga Wakabayashi, Nao Morooka, Hiromi Nagaki, Azusa Tomishiro, Yuki Shimitsu. A la retirada de éstas comenzó a abrirse hueco paulatinamente para en los últimos años ejercer un dominio sólo discutido en contadas ocasiones por Fumi Sakai o Kazuyo Inoue.

A continuación expongo una serie de ejemplos de algunas de las mejores exponentes del excelente kata femenino nipón.




CHIEKO NAKAMURA EJECUTANDO UN SOBERBIO TOMARI NO BASSAI DE SHORIN RYU, DE LOS MEJORES KATAS QUE PODEMOS VER HOY DÍA.



CHATANYARA NO KUSHANKU DE RIKA USAMI



CHATANYARA NO KUSHANKU DE KIYOU SHIMIZU



KURURUNFA DE KAZUYO INOUE



SUPARINPEI DE RIMI KAJIKAWA



SUPARINPEI DE HIKARU OHNO

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