miércoles, 12 de octubre de 2016

LINZ 2016. KUMITE MASCULINO -67





Y llegados a este punto hoy toca discernir en la medida que mis conocimientos e información me permiten lo más importante de lo accesorio, dentro de una categoría que presenta unos avales en cuanto a calidad se refiere ciertamente impresionantes.

Haciendo un poco de memoria histórica nos encontramos con una categoría, la del peso ligero, en la que el karate nacional ha contado con muchos y muy buenos campeones que han dado gloria a nuestro deporte, desde que por primera vez en unos campeonatos del mundo el formato de competición pasase de una primitiva y exigente categoría abierta, a fragmentarse por divisiones de pesos, a semejanza de otros deportes de combate más evolucionados en lo competitivo que el nuestro.

Desde esa primera cita que supuso un antes y un después en la extinta WUKO, hoy WKF (World Karate Federation), tanto el peso ligero como el superligero en España contaron con hombres de referencia en la categoría, en aquella ocasión y para orgullo de muchos fue Ricardo Abad el que haciendo historia se proclamase primer campeón del mundo en la categoría de -60 kg, además de conseguir el hito de ser el primer español en conseguir una medalla de oro en unos campeonatos del mundo, y si mis datos no son erróneos también el más joven en hacerlo hasta la actualidad.
Pese a conseguir este título mundial en otro peso y aun a riesgo de no ser exacto en mis datos me gustaría situar a Ricardo en esta división ya que parte de su carrera la desarrolló en esta categoría de -de 65 kg aunque bien es cierto que su título mundial lo lograse en una categoría inferior, siempre hablando en términos de peso y no de importancia. Aunque como digo no sea del todo riguroso me gustaría situarlo donde se merece junto a otros grandes del karate nacional que hicieron historia en esta categoría.


Por todos esos motivos quería mencionar a un hombre que tristemente no es ni conocido ni reconocido por la gran mayoría de los practicantes de nuestro deporte, algo que sinceramente me entristece. Desde aquí mi pequeño homenaje a este gran campeón que dejó huella en mi memoria cuando yo era sólo un niño que comenzaba lleno de ilusiones en este apasionante mundillo, disfrutando y absorbiendo conocimientos con los pocos documentos que a mis manos llegaban o de las escasas veces que tuve la suerte de poder verle en acción en directo. Todo un caballero y un ejemplo a seguir como deportista.

Ricardo fue el que abrió la veda, siempre refiriéndonos a la categoría de ligeros/superligeros, ya que anterior a esta época el karate español contó con otros grandes campeones como fueron Antonio Oliva, hoy reputado coach internacional, todo un genio como Jean Pierre Carbila, o el gran Damián González campeón del mundo también en aquel fabuloso mundial de Madrid 1980 para los intereses de la selección española. Algunos nombres que aporto como pinceladas de entre otros muchos que dieron gloria al equipo español.

Como comentaba en el párrafo anterior, Ricardo enseñó el camino a otros que vinieron más tarde y que a imagen y semejanza del madrileño también abrazaron la gloria mundial en una categoría siempre espectacular como ha sido históricamente el peso ligero. Hubo que esperar doce años para volver a escuchar el himno nacional en unos campeonatos del mundo, siempre hablando de esta categoría, y tuvo que ser en la bella ciudad de Granada donde un gladiador con alma de campeón pusiera en pie vibrando de emoción a todo un pabellón contagiado con su raza y su coraje. Hablo ni más ni menos que de Jesús Juan Rubio, un hombre con mayúsculas que nunca en su trayectoria como competidor dejó indiferente a nadie, con una determinación fuera de lo común hizo de la valentía y el arrojo sus señas de identidad. 
Pequeño por sus dimensiones pero enorme por su grandeza dentro y fuera del tatami donde firmó auténticas joyas de arte en forma de combates a lo largo de su carrera, no sólo en su categoría y frente a atletas de su talla, sino en la competición por equipos y sobre todo en el exigente y desaparecido para el formato WKF Shobu ippon.





Años más tarde Tampere sería el escenario que diera un vuelco cíclico a la historia volviendo a colocar a un español como monarca en la categoría de ligeros, el protagonista del hecho no fue otro que el asturiano César Castaño. Un competidor cuya carrera deportiva que no se prolongó excesivamente, sí que fue brillante en los años en los que pudimos disfrutar de su presencia en los tatamis de competición. En una temporada para enmarcar, año 2006 estamos hablando, César consiguió proclamarse campeón de Europa y del mundo dejando boquiabiertos a propios y extraños, regalándonos un mundial de lujo con el que entraría por derecho propio en la historia del karate español. Maravilloso atleta, eléctrico en sus movimientos, con unas potencialidades motoras sobresalientes, es de momento el último campeón del mundo que ha dado nuestro país en -65/67 kg.




No son los únicos nombres que han dado brillo al karate español, otros como José Puertas bronce en México 1990 y Río de Janeiro 1998, Ángel Ramiro plata en Munich 2000 o Pepe Arsenal bronce en Madrid 1980 junto a Felipe Hita (en aquella época podían participar dos por país) también han saboreado las mieles del éxito en campeonatos mundiales. Mi admiración hacia todos ellos por habernos hecho sentir orgullosos de nuestra selección en todos esos momentos.

Trasladándonos al ambito universal también me gustaría mencionar algunos grandes de todos los tiempos que dieron lustre a esta categoría por espacio de estos 36 años en los que se llevan disputando los campeonatos del mundo por categorías, en una primera época hasta el 2008 con seis pesos masculinos por tres femeninos, y desde esa fecha hasta la actualidad en la que contamos con un programa dividido en cinco categorías en hombres y otras tantas en féminas. 
Dentro de este repaso a la hustoria del peso ligero, destacaría a uno sobre el resto, al menos en cuanto a mi gusto personal, su nombre Alexander Biamonti, su legado una maravillosa manera de competir que lideró a una generación de lujo junto a otros enormes campeones compatriotas suyos para marcar una época gloriosa del karate francés. Biamonti pese a "sólo" alcanzar un oro mundial individual tuvo una repercusión y un dominio de la categoría durante los casi ocho años que duró su trayectoria internacional en categoría absoluta, que sólo fue puesta en duda por determinados resultados aislados y nunca por su teórica superioridad sobre sus rivales que veían en él el rival a batir. Todo clase y talento era una delicia verle competir.




Tan sólo un hombre posee dos oros en su haber, hablo del norteamericano George Kotaka, de padre japonés (Chuzo Kotaka) residente en Hawai. A día de hoy el estadounidense y a la espera de la cita de Linz, es el único atleta que puede presumir de haber repetido en lo más alto del cajón, sus logros datan de la edición Madrid 2002 en final disputada frente al alemán Boskovic, y de Tokyo 2008 en el que superó al competidor magiar Adam Kovacs. 




Algunos otros luchadores importantes fueron el nipón Juichi Suzuki, fiel representante del estilo lineal japonés de toda la vida, con dos finales disputadas en su haber (Taipei 1982 y Sidney 1986 o el del inglés Stephens campeón en El Cairo 1988, de estilo poco vistoso pero de una eficacia rotunda en sus intervenciones. Muchos otros podría mencionar pero unos por números y otros por relevancia creo que son la selección más cercana a lo que en mi criterio ha sido lo más granado de la categoría del peso ligero por espacio de 36 años y 18 campeonatos del mundo, datos repito una vez más, desde que se realizase la división por categorías de pesos.

Dejando atrás el guiño que he querido hacer a la historia, a la cual he aludido ya que soy de la opinión de que echar una vista atrás y comprobar de donde venimos, es un ejercicio que además de ameno resulta instructivo para constatar el por qué y el cómo hemos llegado a lo que somos en la actualidad. 

Volviendo como decía al tema que nos concita en este artículo, tengo que centrar la atención en la ausencia del todavía campeón mundial William Rolle, que tras conseguir el éxito más importante de su carrera en la ciudad de Bremen decidió retirarse por la puerta grande.

Lejos de resentirse el equipo galo con su ausencia, estará representado en Linz por uno de los atletas más brillantes de la actualidad, Steven Dacosta. El proceso de selección ya resultó especialmente duro para los franceses puesto que cuentan con otro hombre de primer nivel como es Marvin Garin y que bien hubiera podido optar al oro si al final no se hubiera decantado el equipo técnico por el primero. 
Steven al igual que el citado en párrafos anteriores Alexander Biamonti, es un competidor con una clase fuera de lo normal, que desborda talento por los cuatro costados y que al igual que su compatriota tiene ese algo con el que sólo cuentan los súper clase que los distingue del resto. Salvando las distancias en cuanto al estilo y la manera de competir de épocas distintas, sí que encuentro un punto de encuentro entre ambos, su genialidad. Capaces de "inventar" soluciones para resolver situaciones complicadas haciéndolo además de manera aparentemente fácil, algo que no está al alcance de muchos por no decir de casi nadie.
Muchos son los que le apuntan como el hombre a batir pero ojo porque en el camino hacia la gloria habrá mil y una trampas en forma de rivales que en muchos casos ya saben lo que es ganarle. Siendo como decía un competidor excelso si que he percibido que en algunas situaciones en las que el combate no se presenta de cara tiene dificultades para desequilibrarlos a su favor, combates en los que sus oponentes a sabiendas de sus capacidades ceden espacio e iniciativa a la espera de puntuar en base a los errores en los que en algunas ocasiones producto de su juventud e ímpetu incurre el galo.





Si tuviera que decantarme por alguien con vistas al oro lo haría por el iraní Saeid Ahmadi. Tras la plata de infausto recuerdo para él en París 2012 y su fiasco individual del 2014 parece haber llegado a la presente edición en condiciones de optar al deseado oro que se le escapó de las manos hace cuatro años frente al egipcio Hanafy cuando ya lo estaba acariciando. Físicamente muy bien dotado, con extremidades muy largas tiene en el dominio de la distancia el punto de partida para construir su trabajo, desde ese dominio del espacio absorbe muy bien las técnicas de sus oponentes obteniendo por esta vía gran cantidad réditos que se traducen en el marcador. Apoyado en esa buena envergadura que posee escoge muy bien el momento para anticiparse a la intención de sus oponentes con acciones simples y directas de manera que mezcla muy bien su trabajo resultando realmente difícil de superar. A todo esto hay que unirle su notable capacidad para el manejo de la pierna con lo que se presenta como un atleta con pocas fisuras. A la espera del desarrollo de la competición le veo como decía como uno de los más serios aspirantes al título.




Uno de los rivales más enconados con los que se ha encontrado en los últimos tiempos Dacosta es sin duda Uygur Burak. El joven competidor turco, campeón de los Juegos Europeos y campeón del mundo sub 21 en Jakarta, en ambos casos disputando la final frente al francés, además de ser subcampeón europeo en Estambul 2015 posee un palmarés tremendo a pesar de su corta edad. El otomano parece haber dado con la tecla y encontrar la fórmula para vencer a Dacosta, al que vemos en los combates contra Uygur en un nivel inferior de rendimiento, a consecuencia en gran medida del excepcional planteamiento táctico que le propone el turco.
Competidor muy fino, muy inteligente y bastante paciente aunque en ocasiones excesivamente especulativo para el enorme talento que atesora, esto es sólo mi opinión, a la vista está el buen resultado de su trabajo avalado por los inmejorables resultados.
En esta temporada parece haber levantado un tanto el pie del pistón o bien sus rivales le han tomado la medida, o ambas cosas, lo cierto es que en los últimos tiempos no ha tenido la continuidad de resultados que exhibiese la temporada anterior. No obstante y apoyándome en su enorme capacidad competitiva y sobre todo su comprobada eficacia, le considero uno de los atletas a seguir en el transcurso del torneo.




Desde Hungría presenta su candidatura el altísimo Yves Martial Tadissi, reciente vencedor del Open de Okinawa, Yves es en el presente de los atletas más afamados de la categoría. Con un alcance que le otorgan sus miembros muy por encima del de un competidor de 67 kilos resulta un competidor realmente complicado. Producto de esta envergadura y de un buen bagaje en el aspecto físico tiene un manejo muy certero del brazo adelantado en el que basa gran parte de su potencial puntuador. Rara vez le pierde la cara al combate manteniendo en todo momento un ritmo y una cadencia de trabajo que impide en muchas ocasiones a su rival "meterse" en la contienda. Atención al húngaro porque promete dar guerra.




En una categoría en la que el nivel es tremendo resulta muy complicado quedarse con un ramillete escaso de atletas y seguramente me dejaré alguno en el tintero para que luego me pase la factura en el post campeonato. Pero como dice el refranero español, el que quiera lapas que se moje el c... y ahí estoy yo para lanzarme a la arena del siempre caprichoso terreno de las especulaciones. Otro de esos nombres que tengo apuntados en mi agenda es el del brasileño Vinicius Figueira, bronce en Bremen que con dos años más a sus espaldas está en plenitud de condiciones para optar al oro como ya mostrase hace pocas semanas en el abierto de Hamburgo. A la sombra de Brose, Vinicius es un atleta que ya ha demostrado sobradamente su valía como para ser considerado uno de los mejores, en esta temporada su primer puesto en la liga mundial le colocan en el punto de mira, algo que a nivel motivacional le vendrá de perlas pero que le hacen carecer del factor sorpresa que sí tuviera en Bremen y que en muchos casos es un punto a favor.



Para completar el repoker de ases introduzco el nombre de Magdy Hanafy. Hasta el último momento no se sabía si su presencia sería un hecho o en su defecto el representante de Egipto sería Aly Elsawy. Finalmente la dirección técnica del exitoso país africano decidió que fuese el campeón del mundo 2012 quien fuese de la partida en el mundial.
Hanafy que irrumpió espectacularmente en la categoría absoluta cuando con sus 18 años se proclamase campeón mundial ante los ojos atónitos de los especialistas para dos años más tarde conseguir la plata, ha pasado en el último año un bache que no le ha dejado ser el de años atrás, no obstante apoyado en su enorme categoría y en ese plus que otorga no sólo la inercia positiva de sentirse integrante de una selección de referencia, sino por el reconocimiento arbitral en base a los logros de un equipo que a día de hoy es si no la primera, la segunda potencia mundial en cuanto a kumite se refiere.



Otros nombres podrían figurar entre los candidatos con igual o parecida importancia que los citados por mi, pero no podemos olvidar algunos importantes como podrían ser los de el inglés Jordan Thomas, ex campeón de Europa e hijo del campeón del mundo en Granada 92 en -70 kg actual coach del equipo británico William Thomas. No me gustaría pasar por alto tampoco y apunten este nombre al jordano Bashar Alnajjar, con el consabido factor sorpresa podría amargar la tarde a más de uno. Por supuesto no puedo ni debo dejar de citar a Gianluca Di Vivo, competitivo en extremo y hombre que siempre con discreción termina metiendo la cabeza en las rondas decisivas. El japonés Hiroto Shinohara, si bien no es de mis preferidos siempre hay que tenerle en cuenta a la hora de elaborar pronósticos, con reservas pero también tendrá su chance. Ojo también al colombiano Guillermo Ramírez siempre combativo y capaz de lo mejor ante otros con quizá mayor nombre que él, no le descarten en absoluto.

Dos son los nombres que echo de menos en la lista de inscritos, uno de ellos por una triste lesión sufrida durante el transcurso de la copa Iberoamericana, hablo de Abdellilah Boujdi y al cual le deseo una pronta recuperación para verle de nuevo en las competencias de alto nivel. Una pena porque creo que era uno de los llamados a hacer cosas importantes en Linz, veremos de lo que es capaz su sustituto en el seleccionado marroquí Ayoub Zakaria. Por otro lado tendremos la ausencia de Manuel Rasero, el cual lleva tiempo instalado en la aristocracia de la categoría y al cual otorgaba muchas posibilidades de conseguir algo sonado, su no asistencia nos ha dejado con un panorama en el que se han abierto las posibilidades de optar a su puesto para otros grandes atletas que posee afortunadamente el equipo español. La lucha entre Raúl Cuervas y un Carlos Jimena que se ha cambiado de categoría para hacerse acreedores a la plaza, parece haberse decantado por el competidor malagueño, aunque esto aún lo expreso con reservas ya que no parece estar confirmado, hablo exclusivamente por la nómina de inscritos que aparece en el listado oficial del campeonato.

De confirmarse la presencia de Carlos será el premio al enorme trabajo que viene realizando desde años atrás en los que se ha ganado un sitio en el equipo nacional hasta el punto de consolidarse como uno de los fijos en las diferentes convocatorias. La reciente inclusión en esta nueva división con el período lógico de adaptación está siendo positiva para Carlos, para el cual todo lo que sea ir alcanzando rondas durante el campeonato será todo un triunfo para él. No se puede descartar nada en absoluto aunque la empresa no será fácil, una buena poole y como decía si es capaz de pasar el filtro de las dos primeras rondas su confianza se multiplicaría conviertiéndole en un rival duro para cualquiera. 







lunes, 10 de octubre de 2016

LINZ 2016. KUMITE FEMENINO -55KG






Si hay una categoría en la que no me mojaría de forma explícita sería la de kumite femenino en su división de -55 kg. La ausencia de algunas de las mejores atletas de los últimos años por diferentes razones, ha dejado el panorama más abierto que nunca. La igualdad reinante será el punto de partida en busca del trono que a día de hoy ostenta Sara Cardin y que tan brillantemente consiguiera dos años atrás. En esta cita echaremos de menos algunos nombres de primer nivel como los de Miki Kobayashi, Yasmin Attia, Jelena Kovacevic o Tuba Yakan, unas por haber colgado las guantillas como Kobayashi o Kovacevic (aunque está última no de forma definitiva), otras como la egipcia Attia por lesión grave, y otras por maternidad como la turca Tuba Yakan a la que ya pudimos ver de vuelta en el Open de Hamburgo. 

Dichas ausencias no restarán ni un ápice de emoción a la disputa, ya que el elenco de aspirantes será muy amplio y de un nivel excelente. La actual campeona Sara Cardin será una de las que a buen seguro esté en la pomada, se trata de una competidora excelente con una facilidad asombrosa para el trabajo de la técnica de pierna, como la mayoría de los competidores transalpinos dicho sea de paso, y que establece el punto de partida de su propuesta competitiva en el dinamismo que imprime a sus combates, desde el que no sólo construye sus acciones de punto sino que además lo utiliza como herramienta defensiva manejando los espacios y los cambios de dirección con maestría. Toda una especialista en este tipo de conducta táctica que por otra parte ha sido históricamente manejada magníficamente por otros ilustres competidores italianos en diferentes épocas, recordemos si no a Nicola Simmi o la reciente y tristemente malograda Anna Di Cesare entre otros muchos.
Como campeona del mundo y actual campeona de Europa se merece todo el crédito y a buen seguro la tendremos luchando por los puestos de privilegio.





El acierto en la decisión tomada hace algunos años por parte de la ibicenca Cristina Ferrer al cambiar de categoría ha sido en mi opinión total. Cristina se ha consolidado como una de las mejores atletas del peso, consiguiendo resultados de enorme relevancia en los últimos dos años que le han llevado a situarse en los primeros puestos del ranking mundial en la actualidad.
Con una envergadura más que notable en relación a la mayoría de sus oponentes ha adaptado una manera de evolucionar dentro del tatami muy bien estructurada, a través de la cual puede optimizar esa ventaja física, utilizando acciones con una selección del momento, la técnica y la distancia excelente. Atleta con un temple y una preparación magnífica está quizá en el mejor momento de su carrera deportiva, esperemos ver su mejor versión el día D, porque de ser así disfrutaremos viendo a Cristina en los puestos de honor. Sin duda opta a todo, luego la configuración aleatoria de las pooles y la siempre caprichosa fortuna determinará la trayectoria de Cristina en el campeonato





Siguiendo el ejemplo de Cristina nos encontramos con Syakilla Salni Jefry Krishnan, actual subcampeona del mundo del peso medio y reciente ganadora de la Premier. Tras su sorprendente irrupción en Bremen en el que se colgó la plata al cuello, la malaya optó por cambiar de categoría evitando probablemente a una de las mejores competidoras de la actualidad libra por libra, la egipcia Giana Lotfy. Su militancia en el peso ligero no ha podido comenzar con mejor pie, como comentaba anteriormente se ha alzado en recientes fechas con el triunfo en la liga mundial, lo que le sitúa en la lanzadera hacia el éxito a la espera de acontecimientos. Al igual que Cristina se ha encontrado con una situación favorable al enfrentarse a sus “nuevas” oponentes, puesto que su estatura es bastante considerable en comparación con sus rivales. Competidora muy inteligente que se siente muy cómoda trabajando a guardia cambiada, algo que en muchas ocasiones provoca el atasco mental en oponentes acostumbrados a combatir con la misma guardia que su rival, situación que ella aprovecha especialmente bien no sólo para controlar defensivamente sino para puntuar en momentos en los que la reacción de su contrincante no es óptima. Pocas veces da lugar a técnicas simultáneas producto de un trabajo de preparación muy bueno y como no, de su excelente alcance, se trata de una atleta muy táctica que si todo se desarrolla con normalidad tendrá muchas opciones de renovar su podium de Bremen.





Como representante del prolífico karate francés será de la partida Emilie Thouy, la joven francesa es una asidua a los podiums de los torneos más importantes del circuíto mundial. Sin ser de las competidoras más llamativas del combinado francés, Emilie no suele fallar en las citas importantes presentando batalla a sus oponentes desde una propuesta en la que combina un ataque más que eficaz, con una buena capacidad para absorber las técnicas con su posterior respuesta contraofensiva, acción tecnico-táctica de uso común entre los competidores galos.
En las quinielas de los expertos no ha de faltar esta competidora cuyo principal argumento a esgrimir es la regularidad que muestra en las competencias, veremos cual es la versión que nos muestra en el mundial. y si es capaz de superar el subcampeonato que lograra en Alemania dos años atrás.






Una de las competidoras que ha experimentado una mayor progresión en los últimos tiempos es Anzhelika Terluyga. La ucraniana ha firmado una temporada excelente presentando definitivamente su candidatura al podium de Linz. Con unas capacidades notables para la ejecución de técnicas de pierna Terluyga se maneja como pez en el agua en combates que se desarrollan en negativo, es decir, en los que deja a su oponente la iniciativa en el dominio del espacio para puntuarle recibiendo sus acometidas, principalmente en respuestas anticipadas con esa pierna eficaz a la par que preciosista con la que abre brecha con sus rivales. Muy peligrosa en esta tesitura del combate aunque presenta mayores dificultades para puntuar cuando ha de tomar el mando y el control de la contienda yendo a buscar a su oponente en terreno contrario.









Por último y de entre las atletas que en mi criterio acuden al campeonato con mayor número de opciones, citaría sin miedo a equivocarme a la veterana Valeria Kumizaki. La competidora brasileña ganadora este año de dos torneos de la Premier (Salzburgo y Fortaleza), además de haber disputado la final en Lasko, ha llegado a un punto de madurez deportiva que le hacen acreedora a uno de los papeles protagonistas dentro de la categoría con vistas al mundial. Con un estilo imprevisible pero eficaz resulta muy complicada de superar llevando en la mayoría de los casos los combates a su terreno. Espero mucho de la brasileña en este mundial aunque como decía en un principio el nivel es muy parejo entre todas las atletas de primera línea.





A un nivel similar pero quizás con menos favoritismo situaría a la representante de China Taipei Tzu-Yun Wen, mucha atención también a la luxemburguesa Jennifer Warling, la turca Busra Tosun, Ana Draskovic de Montenegro, la ganadora de la liga mundial 2016 Victoria Semanikova de Eslovaquia, Ilaha Gasimova (Azerbayán), Sara Yamada (Japón) o Jana Bitsch (Alemania).


Apasionante e incierto… En breves fechas tendremos la resolución.

jueves, 6 de octubre de 2016

LINZ 2016. KUMITE MASCULINO -60 KG





De no ser por la sombra alargada del genio de Baku Rafael Aghayev, seguramente la figura de Douglas Brose hubiera cobrado mayor relevancia en la última década como gran dominador del panorama internacional. 
Todo un icono de la competición actual, el brasileño optará a su quinto podium consecutivo en un mundial en otras tantas participaciones tras sus cuatro metales en las ediciones precedentes (bronce en Tokyo 2008, oro en Belgrado 2010, plata en París 2012 y oro en Bremen 2014). 


Sencillamente espectacular la carta de presentación de Douglas, que como es costumbre en él llega a la recta final de la preparación con una puesta a punto fenomenal. Su actuación de hace pocas fechas en Hamburgo donde obtuvo el primer puesto, le sitúan en la poole position, (haciendo un símil automovilístico),  entre los favoritos una vez más, a las puertas del inicio del campeonato mundial.

Podríamos hablar mucho y muy bien del brasileño pero me quedo con la capacidad competitiva que muestra en los eventos de mayor calibre mostrando la mejor versión de sí mismo. En las citas importantes es cuando Douglas desarrolla sus mejores prestaciones, siendo los encuentros decisivos o de mayor dificultad en los que vemos al Brose más determinante. Allá donde la mayoría fracasa, se le encoge el brazo o las dudas le atenazan, es cuando el brasileño suele salir airoso con rotunda brillantez, algo que en mi opinión le identifica como competidor.

Tácticamente es un competidor impecable, con una capacidad creativa por encima de la media, a lo que une una depurada técnica competitiva que le permite dominar diferentes situaciones, distancias y espacios dado el amplio arsenal de que dispone. Todo esto unido a una punta de velocidad envidiable hacen de él lo que es, un auténtico fuera de serie.

En pocas fechas tendremos a Douglas en Linz con el firme propósito de aumentar su leyenda luchando por alcanzar su tercer entorchado en la categoría de superligeros, algo a lo que nadie a día de hoy a podido acceder, y de esta manera superar a otros grandes de siempre como nuestro gran campeón David Luque (Sun City 1996 y Río de Janeiro 1998), o el francés Damien Dovy ambos con dos coronas mundiales, dándose el curioso dato de que este último lo consiguiera representando a Francia en Kuala Lumpur 1994 y a Benin en Madrid 2002.





Junto al brasileño y a un nivel muy parejo situaría a otro fenómeno del tatami como es Matías Gómez. Matías ya sabe lo que es vencer al campeón mundial, como hiciera con autoridad en el Stade de Coubertain este mismo año durante el transcurso del Open de París. Tan sólo el infortunio ha alejado al español de su objetivo en el pasado, como la lesión que sufriera en los meses previos al mundial de París 2012 año en el que venía de ser brillante campeón de Europa en Tenerife, mostrando un estado de forma óptimo y que nos hacía albergar esperanzas de optar a lo máximo. Una inoportuna lesión que le hizo pasar por el quirófano dejó en un compás de espera ese título que muchos auguran desde hace años y que bien podría suceder en la ciudad de Linz. 
Temporada impecable la que lleva el manchego, consiguiendo resultados excelentes, obtenidos asimismo de manera convincente, como ejemplo tomaré su medalla de oro en los europeos de Montpellier, o el oro mundial universitario que consiguiera en Braga en el mes de agosto como momentos más destacados.
Capaz de todo y de remontar combates imposibles con acciones inverosímiles Matías llega a este mundial en plena madurez deportiva y con un físico en plenitud de facultades. Con las mismas capacidades de antaño pero con un plus de veteranía que le llevan a gestionar los combates de forma magistral, le veo a un nivel que nunca antes le había visto por lo que su candidatura al oro es firme, al menos desde mi punto de vista. 
Con un bronce a sus espaldas conseguido de manera épica frente al colombiano Andrés Rendón (Belgrado 2010), Matías a buen seguro y si la suerte le acompaña optará a mejorar este resultado. Ojalá que así sea y le veamos escuchando el himno el lo más alto del podium.





No les van a faltar rivales poderosos a ambos, uno que en mi opinión puede ser decisivo es el italiano Luca Maresca. Competidor incómodo donde los haya, con un estilo defensivo  y dinámico, es capaz de desquiciar a cualquiera para en esos momentos de incertidumbre resolver las contiendas. Junto a esa gran capacidad defensiva une un potencial puntuador tremendo con la pierna la cual conecta desde situaciones inverosímiles, si además atendemos a su notable envergadura para la categoría en que milita, nos encontramos con un atleta con una posibilidades enormes y al que nadie quiere encontrarse en su camino. 
Pasada aquella primera época en la que Luca irrumpió de manera sorpresiva en la categoría senior, el transalpino es a día de hoy toda una realidad y sin duda uno de los mejores de su categoría, veremos de que es capaz.






Desde Azerbayán llega Firdovsi Farzaliyev, otro hombre espigado que inexplicablemente para aquellos que no llegamos al metro setenta y lucimos unos orondos setenta  kilogramos, consiguen un año tras otro doblegar a la báscula para situarse por debajo de los sesenta kilos. Correoso, duro y como decía con gran envergadura, lleva un tiempo cosechando muy buenos resultados. Actual campeón de los Juegos Europeos es como todos los atletas azerbayanos un hombre con muy buenas cualidades tanto ofensivas como defensivas y que compiten con una determinación  envidiable. 







No podía faltar en mi selección de favoritos el veterano Geoffrey Berens, tras una dilatada carrera en la que ha alternado momentos buenos con otros no tan destacados, eso sí siendo siempre competitivo, alcanzó su mejor resultado en el pasado mundial de Bremen en el que se coló en la final que finalmente perdería frente a Brose, pero que no le resta ni un ápice de mérito a la excelsa actuación que tuvo. No se trata de un competidor espectacular ni mucho menos, la base de su éxito radica en no cometer errores, buscando la situación y sobre todo el momento más propicio para puntuar, en los que sus rivales tengan menor espacio temporal para la maniobra. Excelente la selección del momento y sobre todo el control defensivo que realiza de los combates.





Uno de los hombres a batir en los últimos años ha sido el iraní Amir Mehdizadeh, campeón en 2012 en el que exhibió un nivel de muchos kilates, tuvo que conformarse con el bronce dos años después en Bremen tras caer con el holandés Berens, el cual evitó lo que hubiera sido la repetición de la finalísima de París frente a Douglas Brose. Lejos de quedar eclipsado por su antecesor en su país natal, Rohuani, Amir ha sabido recoger el testigo que le dejase el otrora campeón mundial hasta convertirse en un valor seguro en el medallero para su país. No es un hombre que se prodigue en exceso durante el transcurso de la temporada pero sí que en los grandes eventos muestra su mejor cara. Como siempre uno de los nombres a subrayar en la composición de las pooles. 






Sin un palmarés tan estelar en su haber como el de otros, pero con una propuesta competitiva de lo más espectacular, me gustaría señalar a Evgeny Plakhutin como uno de los que podría dar la sorpresa apeando a aquellos que están en el punto de mira de todos para de esta manera colarse en los puestos de honor. El ruso bronce en Bremen 2014, muy similar no sólo en cuanto a su biotipo (hombre de corta estatura) sino en cuanto a su vistosa manera de evolucionar dentro del tatami, a otro compatriota suyo contemporáneo de David Luque, cuyo belicoso nombre y estilo quedaron grabados en mi memoria y en mi retina, el singular Yuri Kalashnnikov. 
Atención a Plakhutin porque puede dar mucho que hablar, en mayor medida si cabe si tenemos en cuenta que puede ser uno de los “tapados”, puesto que no es de los más mediáticos de su categoría.





De entre los competidores con mayor talento destacaría al turco Aykut Kaya, al inicio de los campeonatos es uno de los hombres tenidos en cuenta por casi todos para aspirar a lo máximo, pero en la mayoría de los casos suele quedarse a mitad de camino entre el resultado que se espera de él y las prestaciones que es capaz de desarrollar casi siempre por debajo de lo que cabría esperar de su enorme potencial. Su principal cualidad es la facilidad que tiene para ejecutar técnicas de pierna aunque en honor a la verdad hay que decir que en muchas ocasiones lo utiliza como arma intimidatoria para entrar en la distancia del rival, o incluso como argumento defensivo activo, más que como arma puntuadora ya que la rentabilidad entre la cantidad de acciones y la productividad de las mismas en el marcador no es especialmente sobresaliente.
No obstante y pese a las dudas que me genera su rendimiento es un hombre capaz de lo máximo si logra encontrar el equilibrio entre el aspecto táctico que opino que es su punto más débil, el aspecto emocional que muchas veces le juega malas pasadas y sus potencialidades físico-técnicas.




Hasta aquí los que podríamos llamar aspirantes a todo, siempre repito bajo mi criterio, pero sin olvidarnos por supuesto de otros competidores de enorme talla que bien podrían desplazar a los anteriormente analizados de la carrera por las medallas. Algunos atletas como el correoso georgiano David Tkebuchava, el belga Michael Dasoul, el francés Sofiane Aghoudil, el subcampeón del mundo 2008 Darkhan Assadilov (Kazajistán), el serbio Marko Antic, el japonés Eiki Onishi, el egipcio Malek Salama, o el húngaro Dome Szegedi a buen seguro jugarán un papel decisivo en el torneo, en que cuantía... lo comprobaremos en escasas fechas.

martes, 27 de septiembre de 2016

LINZ 2016. KUMITE FEMENINO -50



Tras unos años de dominio del dueto formado por Alexandra Recchia y Serap Oscelik, en el horizonte se vislumbra un panorama incierto en cuanto a los posibles resultados que se han de dar en Linz. Una nueva hornada amenaza con discutir la medalla de oro a estas dos atletas campeonas del mundo en las últimas dos ediciones. Algunas que ya han subido al escalón más alto derrotando a ambas como Bettina Plank, campeona de Europa en Estambul 2015, y otras que vienen pisando fuerte como la recientemente proclamada campeona del mundo universitaria nuestra Rocío Sánchez, o la jovencísima egipcia Radwa Sayed brillante ganadora del Open de Hamburgo celebrado este fin de semana.

Una medalla de oro de Oscelik o de Recchia podría situarlas en lo más alto del ranking histórico mundial, igualando a las mejores atletas que ha dado hasta el día de hoy el peso más bajo de las categorías femeninas en cuanto a títulos mundiales se refiere, hablamos de las niponas Yuko Hasama campeona del mundo (El Cairo 1988 y Mexico 1990), Hiromi Masama (Rio 1998 y Munich 2000), y Tomoko Araga (oro en las ediciones de Monterrey 2004 y Tampere 2006), y de la francesa Sophie Berger (Taipei 1982 y Maastricht 1984), todas ellas en la extinta categoría de -53 kg equivalente al -50 de hoy día.




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YUKO HASAMA
 
TOMOKO ARAGA


 En esta tesitura se nos presenta en un horizonte muy cercano la cita austríaca. Con mayores o menores dudas se plantan unas u otras en la recta final de la preparación. Dudas como las que nos ha generado las ultimas apariciones de Recchia, su clara derrota de este fin de semana en Hamburgo frente a la rusa Stepanova, fuera del circuíto durante algún tiempo y de vuelta en esta temporada al alto nivel, fue un claro ejemplo de ello, o la sufrida en la copa del Mediterráneo ya nos dejó entrever a una Recchia vulnerable a la que no estamos acostumbrados. No obstante y atendiendo a la excelente preparación que suele llevar el combinado francés a la grandes citas no sería de extrañar ver a Alexandra en su mejor versión cuando llegue la hora de la verdad. Sin el favoritismo preponderante de antaño, sí que hay que subrayar su nombre como seria candidata a repetir el oro que ya se colgara del cuello ante su público en París 2012. Clase, garra e inteligencia le sobran para conseguir el objetivo.





Con unas características distintas, mucho más intuitiva en su manera de hacer pero igual de exitosa que la francesa, tenemos a la actual campeona mundial Serap Oscelik. Ambas excelentes en todos los aspectos, pero antagónicas en el concepto más primario deportivamente hablando. Mientras Recchia atacante agresiva en su manera de combatir, presenta siempre una puesta a punto físico-técnica excelente, con unos patrones de trabajo muy bien elaborados, dejando poco espacio para lo aleatorio, Serap se nos muestra como un arquetipo de competidora que cimenta sus éxitos en un porcentaje mayor que la francesa en el talento natural, evolucionando en el tatami de manera camaleónica. 
No quiero decir con esto, que nadie me entienda mal ni que una no sea talentosa ni que la otra no trabaje duro para conseguirlo, sino que creo, y esto es sólo mi opinión, que Oscelik no necesita trabajar ciertos aspectos que le brotan de manera natural, dejando un margen mayor que el de Recchia a la improvisación y la creatividad. Serap es capaz de imponerse a sus rivales sin estar en una condición óptima en muchas ocasiones apelando a su capacidad de adaptación, mientras que a la francesa se le nota mucho más cuando su estado de forma no es tan brillante.
En ambos casos estamos ante dos auténticas fueras de serie, iconos del kumite femenino no sólo de la época actual, sino con una repercusión en el contexto histórico que va más allá del simple dato de los números o las medallas.






Continuando con el análisis giramos la mirada hacia una de las más serias opciones de medalla con las que contará el equipo español. Rocío Sánchez ya es desde hace algunos años una de las rivales a batir en el peso ligero, estatus que ha conseguido con resultados como el que consiguiera hace dos años subiendo al podium de Bremen, o el reciente triunfo en la ciudad de Braga allá por el mes de agosto en el que  pudo escuchar el himno nacional como campeona del mundo universitaria.
La madrileña lleva algún tiempo poniendo toda la carne en el asador, demostrando haber mejorado su nivel deportivo hasta el punto de resultar competitiva frente a cualquier rival y en cualquier campeonato en el que sea de la partida, en el torneo de Linz no será menos. Rocío cuyos recursos técnico/tácticos han aumentado y mejorado en este periplo de dos años desde el pasado mundial, acudirá a la gran cita con unas amplias posibilidades de repetir o mejorar lo acontecido en Bremen. Como siempre la liguilla será determinante  pero sin duda las rivales que le toquen en suerte mirarán con preocupación el cruce frente a la española.






Ante su público el favoritismo de la austríaca Bettina Plank gana enteros. Ese plus que le ha de dar el competir en la ciudad donde reside debería tener un efecto positivo en el desarrollo de la competición por parte de Bettina. Ella ya sabe lo que es ganar a Recchia y a Oscelik, no en vano el año pasado consiguió el título europeo en un campeonato magistral en la ciudad de Estambul derrotando en la final a la francesa. Esta temporada su rendimiento ha sido muy regular como de costumbre, muchos y muy buenos resultados ha cosechado la austríaca a lo largo de la temporada que la colocan una vez más como una de las rivales más temidas. Plata en Salzburgo, oro en Dubai, bronce en Lasko, bronce en el mundial universitario en Braga y bronce también en Hamburgo son suficientes elementos de valor como para situarla en el más alto nivel de expectativas en los prolegómenos del mundial. La competencia va a ser muy dura pero argumentos que esgrimir para presentar su candidatura al oro tampoco. Talante, talento, inteligencia y esa sinergia positiva generada desde la grada no le van a faltar a la austríaca a la hora de enfrentarse al reto.




La irrupción en escena en los últimos tiempos de Radwa Sayed ha variado un tanto el mapa competitivo esperado meses atrás. La jovencísima egipcia, campeona del mundo sub 21 el año pasado en Jakarta, es a día de hoy una de las mayores amenazas para las favoritas al triunfo final. 
Con un estilo típico del país de referencia del continente africano, incómodo por naturaleza, evoluciona con unas reacciones en muchas ocasiones imprevisibles para aquellas que no estén acostumbradas a su forma de combatir. Es una auténtica fuerza de naturaleza, con una explosividad natural para accionar desde parado, imprimiendo un ritmo a sus combates en los que no da tregua a sus oponentes. Su pierna es una continua amenaza puesto que posee una facilidad asombrosa siendo de las competidoras con mayor capacidad para obtener puntos por esta vía. En el lado negativo es que considero que no rentabiliza en exceso ese enorme potencial ofensivo ya que su porcentaje de acierto no es excesivamente alto. 
Doblegarle no será nada fácil, para ello sus rivales habrán de neutralizar sus acciones de ippon tanto de pierna como de proyección/desequilibrio proponiéndole un combate táctico provocando errores en la egipcia que  puedan ser aprovechados en su contra.





De entre las que han hecho una mejor temporada habría que destacar a la japonesa Ayaka Tadano, campeona en la Premier de Salzburgo y finalista en Hamburgo, Tadano representa todos aquellos valores que conocemos del sistema japonés, de entre los que destacaría la enorme determinación que tienen sus atletas para afrontar el combate con unos aspectos técnicos característicos que les hacen reconocibles aún teniendo cada uno de ellos sus peculiaridades individuales. El denominador común en todos ellos es su capacidad para realizar ataques con una continuidad de técnicas excelentes, no exentos de una impresionante capacidad reactiva para contraatacar o anticiparse tanto a las acciones como a las intenciones de sus oponentes. 
El haber sabido mantener su sello en la manera de proceder no ha sido óbice para adaptarse a las circunstancias y sobre todo a los cambios de reglamento, introduciendo aspectos como el dinamismo y las acciones pateadoras jodan como una parte más de su arsenal técnico-táctico.
Nunca podemos descartar al representante japonés de la lucha por las preseas sea cual sea la categoría, Tadano no será una excepción y hará sufrir lo indecible a todas aquellas que quieran llegar lejos en el camino hacia los puestos de privilegio. 





Junto a estos nombres destacados apunten algunos en su agenda que pueden dar mucho que hablar de entre los que destacaría sobre todo a dos atletas, la dominicana Ana Villanueva y la marroquí Khawla Ouhammad. No descarten en absoluto, a la espigada malaya Shree Sharmini Segaran, la azerbayana Nurana Aliyeva, la chilena Gabriela Bruna, la ucraniana Kateryna Kryva, o la macedonia Sara Radicevska, cuya actuación y ubicación en las pooles será determinante para dirimir el futuro de los aspirantes al podium.


sábado, 17 de septiembre de 2016

LINZ 2016. KATA INDIVIDUAL MASCULINO




Si a principios de año hubiéramos imaginado una hipotética final del mundial en la categoría masculina de kata pocos, incluso los más atrevidos, hubieran apostado por un enfrentamiento por el oro en el que no se encontrasen el actual campeón mundial Ryo Kiyuna y el número uno del ranking mundial del momento, Damián Quintero.

Con el transcurrir de la temporada y la irrupción de Antonio Díaz en el circuíto tras un impasse por el fallecimiento de su maestro Yoshimi Inoue, el panorama ha variado considerablemente. Poco a poco el venezolano ha ido encontrando su estado de forma competitivo óptimo, hasta conseguir una victoria en el Open de Salzburgo derrotando a Damián en la final, pero sobre todo y lo que es más importante aún, demostrándose a sí mismo de manera definitiva a través de este resultado que puede optar una vez más al oro mundialista.

Ésta será la terna en la que recaigan la mayoría de los favoritismos, luego habrá otros que puedan apear a estos del camino hacia el oro, pero o mucho me equivoco o de esta selección saldrá el campeón del mundo.

Damián tiene ante sí una oportunidad única, lleva varios años demostrando ser uno de los referentes indudables del kata mundial hasta situarse como el atleta mejor valorado y con mejores resultados globales y parciales. Su estado de forma y su estatus a día de hoy invitan a mirar con optimismo al objetivo inminente que supone el mundial de Linz, en el que podría alcanzar el título que más ansía después de haberlo ganado todo en el continente europeo. De conseguir su objetivo igualaría el hito histórico que consiguiera en Granada 1992 el gran Luis María Sanz, único español campeón del mundo individual de kata hasta el momento.

Mucho ha llovido desde aquella tarde en la que el Polideportivo Municipal de Granada vibró de emoción y en la que el público presente, entre los que se encontraba quien esto escribe, contuvo la respiración durante el tiempo que transcurrió ese maravilloso Unsu que ejecutó Luisma con maestría y que ha pasado a los anales de la historia por conseguir lo que nadie había hecho hasta entonces, ser el primer no japonés en colgarse un oro al cuello en unos campeonatos del mundo en la modalidad de kata.






Volviendo a lo que nos ocupa, y haciendo un análisis superficial de las posibilidades de cada uno, veo a Damián mejor que nunca en cuanto a su nivel deportivo, da gusto verle competir con esa seguridad que transmite y ese plus de potencia que imprime a sus técnicas con aparente facilidad, es decir, sin cargar los hombros o sin necesidad de realizar movimientos descontrolados de su cuerpo, como obtención de ayuda para lograr "kime". A eso habría que unirle una fluidez de movimientos y/o desplazamientos que ha mejorado con los años transformándose en un competidor que ha integrado en su forma de hacer otros aspectos que le han convertido en un atleta más completo y correcto que antaño.






No podemos olvidarnos, por supuesto, del actual campeón. Ryo Kiyuna, alumno de Tsuguo Sakumoto (campeón del mundo en Mastricht 84, Sidney 86 y El Cairo 88) que aterrizará en Linz con la firme intención de renovar su título de hace dos años en Bremen. Ryosuke es un karateka nativo del estilo Ryuei Ryu, y es en este tipo de katas donde ofrece su mejor versión. Lejos de mostrar un nivel deficiente en los últimos años ha introducido el kata Chatanyara no Kushanku, que sin ser un kata en el que brille especialmente, sí que le ha permitido enfrentarse a sus rivales con mayores garantías en rondas decisivas pudiendo reservarse su mejor arma, Suparinpei, para las finales.
Se trata de un competidor muy potente y veloz con un nivel de expresividad que creo, y es sólo mi opinión, muchas veces juega en su contra. Su condición de cabeza de serie junto al alemán Smorguner y a Antonio Díaz no le situará en ninguna posición ventajosa ya que el hombre a evitar en el sorteo, Damián Quintero, al no ser cabeza de serie bien podría caer por el mismo lado de la poole.


El reto que tiene ante sí Antonio Díaz será el de poder igualar e instalarse en el Olimpo de los más grandes de la modalidad a otros grandes monstruos que dominaron épocas. Me refiero como no a ilustres como el citado en párrafos anteriores Sakumoto (84, 86, 88). El hombre que varió el rumbo del kata deportivo con su explosiva manera de hacer Michael Milon (Kuala Lumpur 1994, Sun City 96 y Munich 2000), y al transalpino Luca Valdesi (Monterrey 2004, Tampere 2006 y Tokio 2008) que elevó el término atleta del kata a su máxima expresión con su archiconocido Gankaku y su trepidante estilo.

























Antonio puede presumir de ser uno de los competidores, si no el que más, más longevos en la historia de los campeonatos del mundo de kata. Desde aquella primera edición en Madrid 1980, la primera en la que el kata formó de pleno derecho en el programa de categorías oficiales y en las que se coronaron  los primeros campeones del mundo de kata, Keiji Okada y Suzuko Okamura, pocos o ninguno como decía anteriormente han conseguido encadenar una carrera tan longeva y brillante.
Desde su primera aparición en Rio de Janeiro 1998 no ha faltado a ningún evento mundialista participando en un total de nueve campeonatos del mundo, consiguiendo nada menos que la friolera de 7 podiums consecutivos desglosados en dos oros (Belgrado 2000 y París 2012), una plata (Tokyo 2008) y cuatro bronces (Madrid 2002, Monterrey 2004, Tampere 2006 y Bremen 2014). Todo un as de nuestro deporte que pondrá pie en tierras austriacas con la intención y como no la ilusión de seguir agrandando su leyenda.





Dejando a un lado a esta terna de favoritos al oro, me gustaría situar el foco en un joven valor del karate turco, actual campeón del mundo sub 21, que podría aspirar ya mismo a colgarse una de las preseas en juego en el torneo absoluto. Me estoy refiriendo a Ali Sofuoglu, peligrosísimo rival que podría convertirse en decisivo a la hora de conformar el podium final. Su posición de alternativa ha ido cobrando fuerza a lo largo de la temporada llegando incluso a desplazar a su compatriota Mehmet Yakan de la titularidad en la categoría individual del seleccionado otomano. Mucho cuidado con Sofuoglu, con su excelente Unsu podría dar un disgusto a más de uno.

 


Tras la sorprendente medalla de plata que obtuviese ante su público Ilja Smorguner no parece haber terminado de consolidarse en los primeros puestos. Crecido por las circunstancias ambientales y aprovechando la oportunidad de su vida el alemán consiguió acceder a la gran final hace dos años tras vencer contra todo pronósticoque a Antonio Díaz, no sin polémica eso sí.
El momento actual de Ilja nada tiene que ver con el de entonces y no me refiero al aspecto técnico-físico, sino al status dentro del propio ambiente competitivo y como no arbitral.
El competidor teutón, que presenta un estilo en el que subyace la mano de Yoshimi Inoue, sin ser un talento natural sí que es un competidor cuya puesta en escena es muy del agrado arbitral. Su propuesta bastante sólida en el aspecto físico está aderezada con aquellos condimentos de influencia japonesa que dan a sus katas un aire atractivo. En el debe pondría su poca facilidad para realizar posturas vistosas que le lastran sobremanera en determinados katas. No obstante y pese a no ser un primera línea no hay que descartarle para el podium.




Heredero de una estirpe de grandes kateros, Mattia Busatto representa el estilo italiano de toda la vida. Competidor muy poderoso físicamente, con unas cualidades atléticas notables que hace del riesgo su principial argumento a la hora de evolucionar dentro del tatami. Utilizando las palabras de mi amiga Sandra Sánchez se va "tirando" en todos los movimientos asumiendo unos riesgos increíbles. Su aparición en categoría senior fue fulgurante consiguiendo el título europeo siendo aún muy joven, pero todo aquello que apuntaba en el inicio parece haber quedado en stand bye. Muy penalizado arbitralmente en la actualidad, ha tenido que sufrir los rigores arbitrales que no le perdonan ciertos aspectos técnicos que hoy día son muy tenidos en cuenta. Su excesiva rigidez así como algunos movimientos de exceso para potenciar aún más su excelente pegada no son pasados por alto por el criterio arbitral imperante y últimamente está viendo como rivales otrora inferiores le superan con aparente facilidad. No obstante y dejando a un lado esta inercia negativa le considero uno de los rivales complicados que en un día inspirado y con equipos arbitrales menos quisquillosos podría dar la campanada.





Según mi criterio estos serían los hombres que a priori podrían contar con mayores posibilidades pero no deberíamos olvidar algunos nombres que con una buena liguilla y viéndose favorecidos por ciertos cruces estarían en disposición de optar a las medallas como es el caso del francés William Geofray, sustituto en el equipo galo del veterano Minh Dack, retirado en los pasados europeos de Montpellier ante su público, el representante de Hong Kong Chris Man Chen, el portugués Jorge Caeiros, el egipcio El Shawky o el representante de Marruecos que a día de hoy no podría precisar si será Adnan El Hakimi o Mohamed El Hani.




miércoles, 14 de septiembre de 2016

LINZ 2016. KATA INDIVIDUAL FEMENINO



 Con la resaca a cuestas de la reciente inclusión del karate en el programa para los Juegos de Tokyo 2020, encaramos la recta final que nos situará en Linz a finales de octubre para la celebración de unos campeonatos del mundo que casi sin quererlo se han visto eclipsados por la tantos años esperada etiqueta olímpica.
Como en ediciones anteriores intentaré desmenuzar en la medida que la información a la que pueda acceder y mis conocimientos me permitan, aquellos aspectos con mayor relevancia así como un siempre arriesgado análisis categoría por categoría de aquellos competidores o equipos que están llamados a ser protagonistas en la cita mundialista.

Al igual que ocurre con el programa de los campeonatos más relevantes, comenzaré esta serie de entregas con la categoría de katas, concretamente el kata femenino que tanto me apasiona. Dos años, que son los que transcurren entre una edición y la siguiente, aunque parezca un período exiguo, en el mundo del deporte y concretamente en karate, que es lo que nos ocupa, es un espacio de tiempo bastante amplio. Los ciclos dominantes de atletas top no suelen abarcar más de tres torneos mundialistas, a lo sumo cuatro, siendo una excepción el caso del extraterrestre de Baku, Rafael Aghayev, que lleva situado en su máxima expresión desde que en Tampere 2006 se coronara campeón mundial por primera vez.
 Situándonos en concreto en la modalidad de kata, la carrera más brillante de una competidora se prolongó durante 8 años y tuvo como protagonista a la nipona Atsuko Wakai (Río de Janeiro 98, Munich 00, Madrid 02 y Monterrey 04), tan sólo igualada por su compatriota Yuki Mimura, si bien ésta y por culpa de una lesión de rodilla no pudo conseguirlo en ediciones consecutivas (El Cairo 88, México 90, Granada 92 y Sun City 96).

 

Estos datos nos dan una idea de las dificultades que entrañan mantenerse en lo más alto en la élite mundial, encontrándonos con un mapa competitivo en las semanas previas al campeonato que refleja algunas ausencias notables.

De entre ellas habría que destacar las de dos atletas podiums en los dos últimos campeonatos del mundo, la dos veces subcampeona mundial Sandy Scordo (Francia) y la de la española Yaiza Martín bronce en París 2012 y Bremen 2014. En el caso de la primera tras una polémica decisión técnica del staff tricolor que la aparta del equipo galo en favor de Alexandra Feracci, bajo la argumentación por parte de la Federación Francesa de un proyecto olímpico en el que se prioriza la juventud por delante de los resultados inmediatos. El otro caso llamativo en el capítulo de ausencias corre a cargo de la aragonesa Yaiza Martín, la explosiva irrupción en la escena internacional de la manchega Sandra Sánchez en los últimos años, actual número uno en el ranking mundial, ha relegado a Yaiza a un segundo plano hasta el punto de ceder su titularidad en el equipo nacional a una Sandra que ha causado sensación en el circuíto mundial.

Estas ausencias aparentemente no deberían tener repercusión en el torneo que nos ocupa, nada más lejos de la realidad, ya que su condición de cabezas de serie quedarán sin efecto puesto que no se aplica en sus homónimas de equipo. Quiere decir esto que la composición de las pooles serán si cabe aún más determinantes en el devenir de la competición. Tan sólo la actual campeona Shimizu y la alemana Jasmin Bleul serán cabezas de serie en el sorteo dejando a las demás atletas a expensas del azar.

 Una figura emerge por encima del resto, la campeona mundial y asiática, imbatida desde el 2012 desde que fuese derrotada por última vez por parte de la leyenda Rika Usami, encara el mundial con el firme convencimiento de reeditar su éxito de Bremen. A pesar de su juventud Kiyou presenta unas credenciales temibles, campeonato al que acude oro que va a parar a su bolsillo. Apoyándose en un estilo que sin abandonar el sello de su país de origen está cimentado en unas capacidades atléticas notabilísimas que marcan diferencias con respecto a la mayoría de sus rivales. Aunque físicamente presente paralelismos con su predecesora Usami, no las ubicaría a ambas en el mismo arquetipo de competidora. Mientras Rika simboliza el culmen de la excelencia técnica, la naturalidad y la plasticidad, con unos conceptos técnicos impecables, Kiyou destaca en aspectos que tienen que ver más con lo físico que con lo técnico. Sin ser ni mucho menos una competidora carente de fundamentos sí que solapa algunos defectos con su endiablada velocidad de ejecución.


 




Ante dicho favoritismo sólo encuentro un argumento para discutir la supremacía de la actual campeona mundial y atiende al nombre de Sandra Sánchez. La española que ha experimentado una progresión sin precedentes ha conseguido a base de esfuerzo y como no resultados limar distancias con respecto a sus rivales hasta llegar al momento presente a superarlas en la mayoría de los casos. De momento sólo se le resiste Kiyou, pero a día de hoy creo que nadie se atrevería a asegurar un pronóstico puesto que Sandra llega a la gran cita en un estado de forma fantástico. En una hipotética y por otro lado deseada final, todo podría ocurrir siempre y cuando ambas llegasen con todo su potencial a la misma, es decir, que no hayan tenido que utilizar sus mejores katas en el camino, algo poco probable en el caso de la japonesa, ya que estos tradicionalmente no suelen variar el orden de los mismos sea cual sea su rival. Ojalá podamos ver a Sandra superar con su famoso Pappuren al Chatanyara de Shimizu en dicha final, hito que la elevaría a los altares convirtiéndose en la primera española en coronarse como campeona del mundo individual y la cuarta no japonesa en conseguir el título tras Sara Battaglia (Italia), Hoan Ngan Nguyen (Vietnam) y Johana Sánchez (Venezuela).

 

A la espera de la composición de las liguillas y con las reservas propias de el arriesgado ejercicio de emitir pronósticos, se presentan en el horizonte competitivo algunos nombres propios que a priori cuentan con mayor número de opciones, en base a los resultados obtenidos en los últimos años y por supuesto el nivel objetivo demostrado en sus actuaciones. Si tuviera que decantarme por uno, lo haría por la representante de Hong Kong Grace Lau, muy en la línea del estilo imperante internacionalmente posee katas de muchos kilates que la convierten en uno de los obstáculos más serios de toda aquella que quiera aspirar a lo máximo. Con un Chatanyara y un Unshu excelentes podría ser la sorpresa si ralla al nivel que se espera de ella. En su debe apuntaría el nivel de potencia que exhibe, algo por debajo de alguna de sus rivales más importantes y que puede penalizarle a la hora de aspirar a las medallas.

 




 De entre mis preferencias subrayaría el nombre de la dominicana María Dimitrova. Competidora veterana que no se prodiga en exceso en los torneos de la Premier League pero que cada vez que lo hace cuenta con el respeto de sus rivales que ven en ella una oponente temible. Desde sus inicios internacionales ha evidenciado una progresión sobresaliente sobre todo en el apartado físico, de aquella Dimitrova que exhibía unas muy buenas cualidades estéticas pero lastrada por un déficit atlético bien poco queda en la actualidad. La dominicana es una de las kateras más completas en todos los aspectos, potente, veloz, muy correcta técnicamente y con unas posturas de lo mejorcito que se puede ver hoy día. Muy atentos habrá que estar a su puesta en escena, de llegar en el momento de forma que viene exhibiendo en eventos precedentes será un valor seguro para luchar por los puestos de privilegio.

 



 Completando este elenco de favoritas incluiría a la norteamericana de origen japonés Sakura Kokumai, con una propuesta en la que impera el componente estético, tiene en su tren inferior su principal carencia. Con unas cualidades muy limitadas para ejecutar las posiciones al nivel de sus oponentes si que sabe "venderse" muy bien exprimiendo al máximo las posibilidades estéticas que le proporciona cada kata. En mi opinión sobreactúa demasiado resultando sus katas un tanto "empalagosos", no obstante es indudable su calidad y el positivo impacto que tienen sus actuaciones arbitralmente hablando, habrá que tenerla en cuenta puesto que hace tiempo que está instalada en la aristocracia del kata mundial.

 



 Poco más se podría añadir a este ramillete de favoritas al podium, pero no podemos olvidarnos de la italiana Viviana Bottaro. En el concierto europeo es sin duda una de las rivales a batir pero si lo hacemos extensivo a nivel mundial baja algunos enteros, creo que su propuesta al igual que la del resto del equipo italiano, no va muy en consonancia con las exigencias arbitrales del momento. Los transalpinos pese a ser un país de referencia tradicionalmente en cuanto al kata se refiere, poseen un estilo muy particular que a mi personalmente no me convence y creo que a Viviana le puede pesar como una losa si el panel arbitral presenta una composición predominantemente asiático/americana. Pese a esto que comento es a todas luces una rival incomodísima, muy explosiva y poderosa en lo físico que puede apear a más de una de la carrera por las medallas. Yo no la descartaría como aspirante a las preseas.

 



 O mucho me equivoco o de entre esta selección de talentos saldrán las medallas que compondrá el podium de Linz aunque no deberíamos obviar las opciones aunque menores que presentan algunos nombres propios como los de Alexandra Feracci (Francia), Jasmin Bleul (Alemania), Xatzi Trujillo (México) o Dilara Bozan (Turquía).

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